LA SILLA VACIA

En cabeza del exsenador cordobés condenado por parapolítica Juan José ‘Juancho’ López Cabrales, los liberales se volvieron a ganar el viernes pasado la rectoría de la Universidad de Córdoba al ser elegido como rector el doctor en Filosofía Jairo Miguel Torres Oviedo. Lo lograron con el respaldo de los gobiernos nacional y departamental y tras una accidentada sesión del Consejo Superior, que se desarrolló durante casi ocho horas y en tres sitios distintos de Montería.

Torres les ganó a otros 12 candidatos porque obtuvo seis de los nueve votos: además de los delegados por el presidente Juan Manuel Santos, la ministra de Educación Gina Parody y el gobernador Alejandro Lyons, votaron por él los consejeros del sector productivo, egresados y exrectores.

Los otros tres miembros del Consejo Superior (representantes de profesores, estudiantes y directivas académicas) se salieron minutos antes de la votación porque ya se había filtrado la noticia de que su candidato, el profesor Everaldo Montes, no obtendría la mayoría.

El nuevo rector es egresado del programa de Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba y hasta hace unos meses se desempeñó como representante de los egresados en el Consejo Superior. Él será el responsable, desde el primero de enero y hasta diciembre de 2018, de ejecutar un presupuesto anual que supera los 200 mil millones de pesos.

Y lo hará teniendo detrás al grupo político de Juancho López, esposo de la senadora liberal Arleth Casado. Ellos han manejado históricamente la Universidad de Córdoba y la perdieron en el 2000, cuando los paramilitares se la tomaron. La recuperaron hace tres años con la elección como rectora de Alba Durango Villadiego, cuyo periodo finalizó el mes pasado.

Sin embargo, Durango tomó distancia de ese grupo político durante su administración y terminó más cercana al magistrado Jorge Pretelt. Y en estas elecciones apoyó al candidato Everaldo Montes, quien infructuosamente buscó el respaldo de Juancho López y del gobernador Lyons. Una fuente que conoce la elección desde adentro, le explicó a La Silla que hasta la medianoche del jueves Everaldo insistió, pero ambos ya estaban decididos por Torres.

Especialmente la decisión del cacique liberal generó expectativas porque su carta inicial fue el profesor Rafael Cogollo Pitalúa, pero éste no pasó la evaluación de las hojas de vida y desde noviembre se quedó por fuera de la competencia.

Aunque López y Lyons (quien fue elegido por La U, pero luego se pasó al vargasllerismo) no son aliados políticos, terminaron apoyando al mismo candidato porque, como lo contó La Caribe, a Lyons le interesa que los diputados liberales de López voten por su carta a la Contraloría Departamental en enero próximo, mientras que los rojos necesitaban el voto del mandatario para asegurarse la mayoría y poner nuevamente a un rector de su cuerda.

Con Lyons y López en la misma orilla, los poderosos senadores cordobeses Bernardo Elías y Musa Besaile terminan traicionados porque quedan por fuera de esa alianza, pese a que ya tenían acuerdos vigentes tanto con el Gobernador como con el cacique liberal como parte de los pactos hechos para estas regionales.

La elección del rector fue accidentada porque un grupo de estudiantes se hizo presente a las afueras del restaurante la Bonga del Sinú, donde inicialmente comenzó el Consejo Superior a las 9 a.m. Pacíficamente manifestaban que los consejeros debían respetar la decisión de la consulta de los estamentos universitarios que se celebró el viernes 11 de diciembre y en la que Everaldo Montes resultó ganador con 2.299 votos, mientras que Torres quedó de segundo con 1.268 sufragios.

Pero, como en el resto de universidades públicas del país, las consultas no son vinculantes y son solo un termómetro de la aceptación de la que gozan los candidatos entre estudiantes, docentes y trabajadores universitarios. Por lo que al rector lo escoge la mayoría de votos del Consejo Superior.

Los consejeros tuvieron que moverse al Club Campestre para seguir la sesión, pero allí tampoco tuvieron garantías porque apareció otra protesta estudiantil. Solo pasadas las dos de la tarde llegaron a un hotel, en donde custodiados por la Policía, retomaron la reunión y votaron para escoger al nuevo rector.

Otros confidenciales recientes

Miércoles, Febrero 24, 2016 - 00:23
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En medio de versiones confusas, el hoy director de Gestión Riesgo de Santander y copresidente del Centro Democrático en el departamento, Ramón Ramírez, ha salido a defender la nota de Caracol Noticias en la que lo señalan de recibir más de $60 millones como miembro de la Unidad de Trabajo Legislativo del Senador Alfredo Ramos sin trabajar en ella. 

Primero dijo que durante todo el año pasado sí había continuado haciendo las labores por las que le pagaron legalmente desde agosto de 2014 (luego de su fallida candidatura a la Cámara) a enero de 2015 (fecha en la que le pidireron la renuncia, según las declaraciones del mismo senador Ramos, por malo); luego dijo que estaba trabajando para todo el Centro Democrático y no solo para el senador Ramos y completó diciendo que despachaba desde Santander. 

Ramírez  fue elegido en mayo de 2015, en la víspera del arranque de la campaña electoral de ese año, como copresidente del Centro Democrático, y pese a que al menos en el papel era funcionario público, participó activamente de todas las campañas a las que se sumó ese partido, incluida la de Didier Tavera, quien como contraprestación lo nombró en el cargo que hoy tiene.

Sin embargo, Ramírez, por estar cobrando salario en el Congreso como UTL, no podía hacer campaña política. Es decir, además de responder por haberse quedado con un salario que presuntamente no debía, (en eso coinciden desde el Senador, hasta la Oficina de Control Interno del Congreso que remitió la investigación a la Contraloría), la Procuraduría también podría entrar a mirarlo por participar en política y al mismo tiempo ser funcionario en el Congreso.

Sobre eso Ramírez también cambió la versión, y pese a que en toda la campaña el año pasado le dio declaraciones a medios en Santander, entre esos a La Silla, como copresidente del Centro Democrático, ahora dice que no hizo política; y las fotos en diferentes campañas se las atribuye a reuniones privadas.

En conversación con La Silla sobre su participación en política, se defendió preguntando si había dado algún discurso. Este medio encontró que sí lo hizo en un acto de adhesión de la campaña de Iván Aguilar (el entonces candidato del uribismo que fue sacado de la contienda por la Gobernación tras un fallo del CNE) a la de Didier Tavera.

Este es el primero de los nombramientos de Tavera que empieza a tambalear por presuntas irregularidades; falta ver si lo mantiene o si lo retira mientras los entes de control lo investigan. 

Ramón Ramírez (tercero de derecha a izquierda) durante la adhesión de una facción del Centro Democrático a la campaña liberal de Carlos Ibáñez por la Alcaldía de Bucaramanga. Foto tomada de redes sociales. 
Ramón Ramírez junto a candidatos al Concejo de Floridablanca en el cierre de campaña de Héctor Mantilla, en Floridablanca. Foto tomada de redes sociales.
Ramón Ramírez (primero de izquierda a derecha) junto a otros miembros de Centro Democrático en Santander y Danny Ramírez, alcalde de Piedecuesta. Foto tomada de redes sociales. 

 

Conversación de La Silla con Ramón Ramírez a través de whatsapp. 
Martes, Febrero 23, 2016 - 13:04
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Ayer, luego de varias reuniones, el ministro consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo, terminó de ultimar detalles con el general Rafael Colón, de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (DAICMA), y llegaron a los 20 municipios de la primera fase de desminado para este año. La Silla conoció cuales son. Aquí está la lista.

Martes, Febrero 23, 2016 - 10:58
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Desde el 25 de enero, cuando la Corte Constitucional le reactivó una orden de captura por sus vínculos con los paramilitares, al médico zenú Pedro ‘el Indio’ Pestana no le han faltado las manifestaciones de apoyo entre los miembros de esa etnia indígena, en Córdoba y Sucre, donde los últimos 15 años ha construido su fortín político. Este fin de semana, los militantes de su grupo aprovecharon las corralejas que se celebraron en el municipio sucreño de San Antonio de Palmito, que hace parte del área de influencia del ‘Indio’, para expresarle su respaldo público.

En esa población del Golfo de Morrosquillo, algunos habitantes visten desde la semana pasada camisetas con el mensaje “De corazón soy pestanista y martinista”, en honor a Pestana y a su socio político Antonio Martínez Hernández, también indígena y requerido por la justicia por nexos con los paramilitares.

Ese apoyo “de corazón” se trasladó a las corralejas, que terminaron ayer. Allí los pestanistas y martinistas salieron al ruedo con pancartas en honor a los dos políticos prófugos, como lo muestran estas fotografías.

 

A Pestana y a su socio Martínez, el Tribunal Superior de Bogotá los condenó a seis años de prisión en 2009 porque en 2006 acordaron con el ex jefe paramilitar alias Don Antonio trabajar desde la etnia zenú a favor de las autodefensas. Pero, no han estado ni un solo día en prisión porque argumentaron haber pagado su condena en una cárcel indígena, en San Andrés de Sotavento. Ese argumento la Corte Constitucional lo dejó sin validez en enero pasado y de inmediato les ordenó a las autoridades la captura de ambos y su traslado a una cárcel ordinaria.

Como contó La Caribe, Pedro Pestana es un súper poder en Córdoba y Sucre porque ha consolidado una engrasada maquinaria electoral en los municipios de San Andrés de Sotavento, Chimá, Tuchín, Momil, Sampués y San Antonio de Palmito, gracias a la IPS Manexka, que fundó en 1998. Esa entidad le presta servicios de salud a unos 250 mil indígenas, quienes elección tras elección se convierten en potenciales votos para los candidatos respaldados por Pestana.

Pestana tiene hoy una curul en el Senado y otra en la Asamblea de Sucre, a través de sus hermanas Yamina y Ana, respectivamente; participación en el gabinete del gobernador de Sucre Edgar Martínez con la secretaria administrativa Acela Calderín, un diputado en Córdoba y la Alcaldía de Tuchín.

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