Menú principal

Sábado Octubre 23, 2021

Hoy Semana.com, RCN y La Fm revelaron los resultados de la encuesta Colombia Opina, de Ipsos Napoleón Franco. La encuesta muestra que nada ha cambiado estructuralmente en la opinión pública en el país en los últimos tres meses, salvo en los Santanderes, donde el impacto de lo sucedido en el Catatumbo es evidente.

La mayoría de los colombianos sigue oponiéndose a la reelección de Santos (un 60 por ciento), aunque si las elecciones fueran hoy seguramente ganaría porque no aparece ningún candidato que se le acerque al Presidente en intención de voto. La favorabilidad o desfavorabilidad de las instituciones se mantiene dentro del margen de error, salvo la del Congreso, que mejora en 7 puntos la positiva y baja en 6 puntos la negativa y la de Petro, que mejora ligeramente su imagen (mejora en 4 puntos la imagen positiva y reduce en 5 la negativa). Curiosamente, el ministro que sale peor librado es Alejandro Gaviria aunque es en salud, la cartera que él maneja, donde los colombianos sienten que ha habido la mejora más significativa.

El mayor cambio es que la gente siente que en su vida personal le está yendo mejor, aunque los encuestadores dijeron a La Silla que esto probablemente se debe a que en julio la opinión está más satisfecha que en las mediciones de noviembre porque viene de vacaciones.

El otro cambio significativo tiene que ver con el Catatumbo. Los Santanderes pasaron de ser la segunda región donde más personas pensaban que las cosas en Colombia iban por buen camino, con el 44 por ciento, a la que menos lo piensa, con apenas el 25 por ciento (frente al 38 por ciento en total). También es la región en que menos personas dicen que las cosas están mejorando en su vida personal (38 por ciento), en que hay una peor percepción de la economía (solo el 20 por ciento cree que está mejorando), en la que Santos tiene peor imagen (solo 37 por ciento de favorabilidad) y en la que hay menos personas de acuerdo con la reelección (20 por ciento).

Esos malos resultados no afectan en mayor medida el resultado total, porque los santanderes pesan poco en las cifras totales de la encuesta: apenas el seis por ciento, frente al 43 por ciento de Bogotá. En lo que se ve su efecto es en que el 53 por ciento de las personas cree que Santos ha tenido un mal manejo de los paros y en que estos se han legitimado: el 54 de los encuestados cree que son necesarios para obtener apoyo y atención del Estado.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2013-08-02 16:37
Chistoso ese mapa. La mitad del país no le preguntan. Que curioso es el tema de las encuestas.
Vie, 2013-08-02 18:42
Más chistoso y preocupante que se reconozca que los Santander con catatumbos incluidos no representen nada en las encuestas, será que de ahí sacan los blog economistas para publicar sus artículos?.
Vie, 2013-08-02 21:38
Pensando yo,.. digo noo, ese porcentaje NS/NR, facilmente podría deducirse que no está en los estratos por decir algo, ... más informados, se supone que allí saben de todo, entonces ese porcentaje no puede ser considerado de ‘mala fe’ ?,(parodiando a don NN).Q dice la ficha técnica respecto de estos constantes NS/NR en todas las encuestas, si esa que pasan rapidito y nunca podemos ver que exactamente es,(hay que enviarles a 'tal cual' que los ponga en orden).
Vie, 2013-08-02 20:21
Por eso don gato entendí, la inconformidad de unos poco no cuenta, eso me quedo claro ,gracias.
Añadir nuevo comentario

Otros confidenciales recientes

Miércoles, Marzo 23, 2016 - 11:25
4
10296

La prestigiosa revista Harper´s, en su edición de abril -la cual acaba de salir- trae un artículo demoledor para Colombia. Porque, aunque muchos ya lo sospechaban, tener la prueba fehaciente duele más.

En un artículo sobre la futilidad de la guerra contra las drogas, el periodista Dan Baum le pregunta a John Ehrlichman, el asesor de política doméstica del ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon, sobre la guerra contra las drogas iniciada por su jefe de entonces ¿Su respuesta?

“¿Quiere saber de que se trató realmente?”... “La campaña de Nixon en 1968, y la Casa Blanca de Nixon después de eso, tenía dos enemigos: la izquierda que estaba en contra de la guerra y la gente negra ¿Entiende lo que le estoy diciendo? Sabíamos que no podíamos prohibir estar en contra de la guerra o ser negro, pero si lográbamos que el público asociara a los hippies con la marihuana y a los negros con la heroína, y luego criminalizábamos ambos fuertemente, podíamos golpear ambas comunidades. Podíamos arrestar a sus líderes, allanar sus casas, intervenir sus reuniones y estigmatizarlos noche tras noche en los noticieros de la tarde ¿Sabíamos que estabamos mintiendo acerca de las drogas? Claro que sí”.

La guerra contra las drogas - cuyas motivaciones reales conocemos ahora- le ha costado a Colombia miles de vidas, cientos de miles de millones de pesos destinados a pelearla y ha financiado a paramilitares, guerrillas y delincuentes comunes.

Solo entre entre 1994 y 2008, según el estudio realizado por el experto en drogas Daniel Mejía, la guerra contra las drogas era responsable del 25 por ciento de la tasa de homicidios.

Eso traducido en personas, significa que solo en ese período -que no incluye los finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando más intensa fue la guerra contra las drogas- fueron asesinadas 53.200 personas. Esto sin contar las que murieron por cuenta de la guerrilla o los paramilitares. O las que pasaron su vida en la cárcel.

Ese fue el precio del cinismo de Nixon y sus asesores y de la forma como Colombia lo interiorizó.

Martes, Marzo 22, 2016 - 16:10
2
7210

El senador barranquillero de La U José David Name lanzó en las últimas horas una convocatoria para marchar este 2 de abril en contra de Electricaribe, la criticada prestadora del servicio de energía en siete de ocho departamentos caribe. Lo increíble es que ese mismo día es la marcha del uribismo en contra del Gobierno Santos, por lo que la movida de Name va a terminar ayudando a los opositores del Gobierno que dice defender.

Por los continuos cortes y problemas de voltaje, Electricaribe es una de las empresas menos queridas en la Costa, en donde sienten que Santos no ha sido capaz de meterla en cintura. Como el uribismo convocó su marcha con el lema “Yo tengo razones para decir no más ¿Cuál es tu razón?”, el llamado de Name parece ser una respuesta a los uribistas.

Evidencia de esa concidencia se puede ver ya en Twitter.

La coincidencia sorprende porque Name no es un senador cualquiera, sino de uno que acaba de ser presidente del Congreso por la coalición de Gobierno.

Por ello, ya se empiezan a despertar suspicacias, como la de un congresista importante de la Unidad Nacional que nos dijo: “No sé a qué juega Name, a lo mejor no está contento con algo en el Gobierno y esta es su forma de expresarlo”.

Consultado al respecto, Name nos dijo que no le pusiéramos “misterio” a su convocatoria, que él tiene las mejores relaciones con el Presidente y que “si no es el 2, que sea otro día, pero tenemos que protestar. Uribistas o no uribistas, estamos sufriendo con el tema eléctrico”.

No es la primera vez que Name termina de alguna manera relacionado con el uribismo. Al igual que casi toda la Unidad Nacional santista (incluyendo al Presidente) fue uribista en el pasado y en 2014, siendo presidente del Congreso, tuvo que salir a aclarar que no lo seguía siendo sino que estaba del lado del Gobierno, luego de que se hundiera un debate de control sobre parapolítica en contra del expresidente Álvaro Uribe.

Domingo, Marzo 20, 2016 - 19:23
0
4595

Aunque para la designación de los gerentes de los hospitales en el país tiene que mediar un concurso de méritos que en el papel asegure que los más idóneos son los que van a llegar a dirigirlos, varios intereses políticos ya se están moviendo detrás de esas vacantes en Santander.

Así como la familia Aguilar, con la llegada de Richard Aguilar al ‘Palacio Amarillo’ en 2012 se quedó con esos cargos en el departamento, y en el periodo de Serpa los dirigentes de los hospitales fueron cercanos al Partido Liberal, en esta ocasión la administración de Didier Tavera también estaría moviéndose para poner fichas propias en los hospitales y devolverlos a su partido.

Si bien el concurso está siendo adelantado por la Universidad de Pamplona, cinco fuentes políticas, una de las cuales ha tenido injerencia en el sector de la salud, señalaron que esa no es una prenda de transparencia para la escogencia.

“Hay maneras de influenciar ese tipo de concursos. Solo basta mirar lo que está pasando con las elecciones de contralores y personeros en muchas partes del país para darse cuenta de lo que pasa con los concursos de méritos en muchas ocasiones”, le dijo a La Silla una de esas fuentes.

Aunque la crisis de la red hospitalaria de Santander en diciembre tocó fondo en todo el departamento y hay 19 centros en riesgo financiero, así como cuatro que entraron en un plan de recuperación fiscal que busca evitar que se cierren, los intereses detrás de los hospitales siguen siendo muchos.

Por una parte, manejan multimillonarios presupuestos que pueden invertir bajo un régimen de contratación mucho más laxo y por otra tienen bajo su mando un abultado personal (que se vuelve muy útil en temporada de campaña).

Pese a que la Secretaría de Salud del departamento llegó Claudia Amaya como ficha del senador de Cambio Radical, Bernabé Celis, cuatro fuentes que se mueven en círculos políticos de Santander le dijeron a La Silla que la funcionaria se quedó sin la intervención directa en la coordinación del concurso para seleccionar a los gerentes.

El rol protagónico lo habría tomado Wilson Peña, asesor del despacho de Tavera, quien además de haber sido secretario de salud de Santander en el periodo de Horacio Serpa, está enfrentando cuestionamientos por la contratación de estudios que no sirvieron para la construcción de hospitales en el departamento cuando estaba a cargo de ese despacho.

La Silla conoció que la puja de intereses por los cargos en los hospitales ya pasó por un primer filtro.

Tres fuentes de adentro de Opción Ciudadana, le dijeron a este medio que aunque inicialmente se había planteado la posibilidad de que al grupo de Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil le dieran la gerencia del Hospital Universitario de Santander, ese escenario ya fue completamente descartado.

“Los liberales y específicamente Serpa cerraron todos esos espacios y los tienen completamente acaparados”, señaló una de las fuentes. Las otras dos dieron la misma versión.

Al ser consultado por La Silla, Peña negó que existieran intereses políticos en el proceso, explicó que su función para el caso del concurso es la coordinación de “algunos aspectos” (pero no precisó cuáles), y dijo que el “proceso de selección está blindado”.

Sobre su designación como asesor de Tavera y su cercanía con Serpa indicó que llegó por mérito propio al cargo y que el Senador “no tiene ningún tipo de influencia en el concurso”.

El 31 de marzo se vence el plazo para la salida de los gerentes actuales de los hospitales en todo el país; sin embargo, el concurso para esa fecha no estará completamente listo, por lo que deberán haber nombramientos provisionales

Mientras la crisis hospitalaria sigue latente y trabajadores del sector de la salud, así como estudiantes piden que se prioricen criterios técnicos para los nombramientos, los intereses políticos están llamados a tener peso decisivo en la selección de los gerentes.

Páginas