LA SILLA VACIA

Luego de una campaña que estuvo marcada por denuncias de “ríos de dinero”, el golpe para la mayoría de los que se quemaron en las urnas fue de grandes proporciones. La Silla buscó a los excandidatos a los principales cargos en los dos santanderes y se encontró con que los aterrizajes dieron para todo: mientras que unos cayeron de pie en los nuevos gobiernos, otros se reencaucharon en  el sector privado y retomaron negocios familiares, y algunos empezaron a prepararse para la nueva contienda electoral.

En Santander

Iván Aguilar: Después de haber abandonado su campaña propia por la Gobernación de Santander tras un fallo del CNE que lo sacó del juego electoral por doble militancia, y de haberse sumado a la aspiración de Didier Tavera,  Iván Aguilar aterrizó en el equipo de asesores del nuevo mandatario. Aguilar va a ser el enlace entre la administración y el Instituto para el Desarrollo de Santander, Idesan.

Carlos Fernando Sánchez: El excandidato a la Gobernación de Santander apadrinado por el parapolítico Hugo Aguilar, quien quedó en el último lugar en votación, llegó a la  Fundación Cardiovascular como coordinador de proyectos. El aterrizaje lo dejó en la dirección de todos los planes de expansión que tiene esa entidad, una de las más poderosas de la salud en el país, y que incluye la construcción de los hospitales internacionales. No tiene planes de volver a la política.

Leonidas Gómez: El candidato independiente Leonidas Gómez no paró la campaña después de elecciones y continuó con su movimiento Dignidad Santandereana. Aunque desde que inició el 2016 ya no se está moviendo tanto, retomó su columna en Vanguardia Liberal y fue ubicado en la edición de los domingos. Algunos de los que lo acompañaron en su aspiración aterrizaron en puestos públicos en la Alcaldía de Bucaramanga. Gómez está planeando su aspiración para 2019.

Holger Díaz: El excandidato a la Gobernación de Santander que se impulsó con el apoyo del círculo de poder del exgobernador de Santander Richard Aguilar Villa, volvió al sector privado y en una empresa que montó con su suegro está desarrollando proyectos, según le dijo a La Silla, sobre investigación en salud.  Díaz también volvió a la academia e inició una maestría en neurolingüística. No piensa volver a la política por ahora.

Carlos Ibáñez:  Luego de ser candidato del Partido Liberal, y según las encuestas, el más opcionado para llegar a la Alcaldía de Bucaramanga, Ibáñez se retiró de la política activa y volvió a ejercer como  abogado. Según le dijo a La Silla, está adelantando consultorías y se convertiría en docente . No obstante, no está completamente apartado del escenario político y señaló que por ahora “está mirando los toros desde la barrera”. Tras su derrota, su hija, Juanita Ibáñez, fue nombrada como asesora del despacho del gobernador de Santander, Didier Tavera.

Sergio Isnardo Muñoz: El excandidato a la Alcaldía que buscó el aval de diferentes partidos  y finalmente aterrizó en el Mais, volvió al sector público y cayó en la Gobernación de Santander como secretario de Planeación, cargo que había abandonado para hacer su campaña. Las volteretas de Muñoz en los partidos dieron para tanto, que como ya lo había contado La Silla, llegó al gabinete de Didier Tavera como cuota del representante  a la Cámara Liberal, Miguel Ángel Pinto, quien aspira a lanzarlo en las elecciones de 2019 como el candidato de los rojos a la Alcaldía de Bucaramanga.

Jhan Carlos Alvernia: Aunque perdió las elecciones, Jhan Carlos Alvernia no abandonó la política y como presidente del Partido de La U en Bucaramanga sigue reuniéndose con ediles y líderes políticos. A través de sus redes sociales está comentando sobre hechos de la ciudad. Alvernia también volvió al sector privado en las empresas de su familia, que como ya lo contó La Silla en alianza con la Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal,  están relacionadas con la contratación de personal en hospitales a través de figuras cuestionadas.  También inició una maestría en Desarrollo Sostenible y medio ambiente.

Jaime Vargas: El hermano de Fernando Vargas, exalcalde de Bucaramanga destituido por la Procuraduría en 2011, quien arrancó su campaña con el aval de la ASI y se retiró a mitad de camino para unirse a la aspiración de Ibáñez,  regresó a la Universidad de Santander ( UDES) como director de investigación y consultoría. Esa institución educativa es de propiedad de su hermano y en ella ha trabajado por más de 10 años.

Celestino Mojica: Otro de los candidatos que se retiró a mitad de la carrera por la alcaldía de Bucaramanga fue Celestino Mojica, quien renunció a su aspiración para unirse a la candidatura de Jhan Carlos Alvernia como su jefe de campaña. Después de quemarse en las elecciones Mojica continúo como Vicepresidente Nacional de Opción Ciudadana y volvió a litigar. 

En Norte de Santander

Milla Patricia Romero Soto: La candidata de Álvaro Uribe Vélez a la Gobernación de Norte de Santander, Milla Patricia Romero, se desempeña como directora del partido Centro Democrático en el departamento.

Judith Maldonado Mojica: La sorpresa de las elecciones en Norte de Santander por cuenta de la inesperada votación que alcanzó (78 mil votos), Judith Maldonado Mojica, se encuentra de gira por el departamento de Norte de Santander en reuniones de agradecimiento. Así lo ha hecho evidente en sus redes sociales con videos, fotos e invitaciones a dichas reuniones en diferentes municipios, en las que también hace alusión a la Corporación Construyendo Poder, Democracia y Paz.

Jorge Enrique Acevedo Peñaloza: Aunque su esposa está librando la batalla con el Concejo de Cúcuta por la Contraloría, Jorge Acevedo, quien obtuvo la segunda votación en Cúcuta, le dijo a La Silla que por el momento no se encuentra vinculado a la función pública y que está trabajando en una firma de ingeniería  en la que licita con el Estado en proyectos que tienen ejecución fuera de Norte de Santander. También aseguró que su aspiración política sigue en pie y se lanzará nuevamente a la Alcaldía en cuatro años.

Carlos Eduardo Luna Romero:  Luego de liderar la campaña liberal por la Alcaldía de Cúcuta, que entre todas fue la que más respaldos de congresistas tuvo, Carlos Luna volvió a la Cámara de Comercio de Cúcuta, esta vez como presidente ejecutivo. Tal y como contó La Silla, diferentes sectores políticos de la ciudad aseguran que en su elección pesó el respaldo de los Cristo, aún cuando existen cuestionamientos porque Luna no tiene título profesional.

Jairo Humberto Cristo Correa: El excandidato del partido ASI, Jairo Cristo le dijo a La Silla que además de estar terminando un doctorado en Gestión Pública y Política Social en la Universidad de Baja California, está asesorando a algunos municipios del departamento (no precisó cuáles) para la presentación de proyectos pero sin ningún tipo de contrato oficial.

Wilfredo Grajales Rosas: Luego de que la candidatura del sacerdote Wilfredo Grajales fue rechazada por el partido Alianza Verde (el cual él mismo fundó en Norte de Santander) y el Mais la acogiera, los 7 mil votos que obtuvo lo dejaron en el quinto lugar en la carrera por la Alcaldía de Cúcuta. Sin embargo fue el primero de los candidatos quemados en Norte de Santander que cayó parado: Enrique Peñalosa lo nombró como director del Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud, Idipron en Bogotá.

Rafael Humberto Romero Moreno: Aunque no pudimos hablar con el excandidato a la Alcaldía de Cúcuta por la Unión Patriótica, varias fuentes aseguraron que volvió a desempeñarse como docente universitario en la Universidad Libre en Cúcuta.

 

 

Otros confidenciales recientes

Jueves, Marzo 3, 2016 - 03:09
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Cuando estaba a punto de iniciar la campaña local, Richard Aguilar y Hugo Aguilar sabían que iban a ir por caminos diferentes. Esta fofo fue tomada en junio de 2015 en la celebración del día del padre de la familia Aguilar. 

El Presidente Juan Manuel Santos bajó del bus de su gabinete al exgobernador de Santander Richard Aguilar Villa y lo dejó sin el pan y sin el queso.

La Silla conoció que una reunión privada que sostuvieron los directores de los medios de comunicación en Santander con Santos, el mandatario aseguró que el exgobernador no va a ser parte de su Gobierno y que ni siquiera está considerando su hoja de vida.

La afirmación, que le fue confirmada a La Silla por tres de los asistentes al encuentro,  la hizo Santos luego de que lo interrogaran por los rumores que había sobre la posibilidad de que Aguilar llegara a dirigir el Departamento de la Prosperidad Social, DPS.

Pero lo que realmente sorprendió en la reunión fue que Santos también negara que Richard Aguilar hubiera sido cercano a él y a su gobierno, cuando el exgobernador de Santander hasta cambió de preferencias políticas por él.

La Silla contó cómo en plena campaña de reelección de Santos, desde la Gobernación de Santander (dirigida por Richard) les ordenaron a los contratistas llevar al menos diez personas al evento de cierre de la candidatura del entonces presidente-candidato en Bucaramanga.

Esa fue la primera vez que se hizo evidente que Richard Aguilar había saltado a la orilla de Santos y que estaba tomando un camino diferente al de su papá -el parapolítico Hugo Aguilar- quien apoyó a través de su otro hijo, el senador Mauricio Aguilar, la aspiración del uribista Óscar Iván Zuluaga.

De hecho, fue la cercanía de Richard Aguilar a Santos la que terminó desbaratando el fortín político de los Aguilar en 2015. Mientras que el candidato a la gobernación de Santander del grupo de Richard Aguilar fue avalado por La U, el de Hugo Aguilar se lanzó por firmas y luego sumó el apoyo del Centro Democrático.

Eso dividió los votos que habían amasado los Aguilar en los últimos años, y le abrió el camino a Didier Tavera, quien aunque era el enemigo en común, terminó quedándose con el Palacio Amarillo.

La derrota de Richard Aguilar en las urnas, y lo que dijo Santos en esa reunión, además, le dio  la razón a su papá, quien a lo largo de la campaña dijo que a su hijo lo estaban “engatusando” y que no le iban a cumplir.

En la reunión con los directores de los medios Santos también habló del aterrizaje de la paz, la inversión en el departamento y la situación económica del país, el discurso que ha venido dando en todas sus intervenciones públicas.

Miércoles, Marzo 2, 2016 - 14:36
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Este sábado El Tiempo contó que hay un candidato a la presidencia de la Asociación de Oficiales Retirados (Acore) cuya visión de la justicia transicional coincide con la del uribismo mucho más que la del actual presidente de esa asociación, y que de ganar se podría convertir en un dolor de cabeza para el gobierno de Juan Manuel Santos.

Curiosamente, ese candidato estuvo a punto de quedarse sin ascender a general por dos decisiones del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez, y en cambio ascendió sin problemas durante el primer mandato de Santos.

El candidato es el general Gustavo Rincón Rivera, quien hace tres semanas presentó su aspiración para reemplazar al general Jaime Ruiz Barrera en Acore. Ruiz busca su segunda reelección y ha dicho que la justicia transicional que acordó el gobierno Santos con las Farc en La Habana puede ser una salida a la difícil situación jurídica de decenas de militares investigados por los falsos positivos y otros delitos.

Rincón Rivera, que ha empezado a posicionar su candidatura diciendo que esa justicia transicional "es para bandidos" y que es rechazada por la mayoría de militares, mantuvo una larga lucha jurídica para avanzar en su carrera en la que se enfrentó más de una vez contra el gobierno Uribe.

Siendo coronel, destapó un escándalo de contratación en el Fondo Rotatorio del Ejército a mediados de los años 90 y a pesar de eso, unos años después, el gobierno de Andrés Pastrana decidió no llamarlo al curso de ascenso a general, y lo retiró del Ejército.

Ante eso, Rincón demandó para que fuera reintegrado y llamado al curso de general, y en 2002 el Consejo de Estado le dio la razón. Uribe, en ese entonces ya Presidente, sí lo reintegró  - pero no lo incluyó en el decreto de ascenso.

Antes esa decisión, el hoy general presentó otra tutela en la que la Corte Constitucional le dio la razón en 2004.

Sin embargo, ese mismo año el gobierno Uribe, encabezado por el entonces ministro de Defensa Jorge Alberto Uribe, lo retiró de nuevo del Ejército, esta vez porque había llegado a la edad límite para ser coronel activo. Rincón demandó esa nueva decisión exigiendo que lo reintegraran de nuevo y lo ascendieran a general.

En 2008 el Consejo de Estado le dio la razón. En consecuencia, el gobierno Uribe lo reintegró por segunda vez en 2009. Luego, la junta asesora de ascensos (en la que hay generales pero que maneja el Gobierno) lo incluyó en el decreto diciendo explícitamente que lo hacía cumpliendo esa sentencia.

En el Congreso, los opositores a Uribe lo defendieron y aprovecharon para criticar las decisiones de no ascenderlo de ese Gobierno: así lo hizo el hoy alcalde de Ibagué y en ese entonces senador del Polo, Guillermo Alfonso Jaramillo, y los senadores liberales Cecilia López y Juan Manuel Galán.

Ese calvario para ascender desapareció en el gobierno Santos, cuando fue designado jefe de control interno de la Inspección General del Ejército y secretario general del Estado Mayor. Además, Santos lo ascendió a Mayor General:

Ahora, de ganarle a Ruiz las elecciones internas de Acore la próxima semana, Rincón pasaría a convertirse en un crítico visible de la principal apuesta política de Santos, el presidente que lo ascendió, y a terminar alineado con Uribe, el mandatario que no lo quiso ascender y lo sacó del Ejército.

Miércoles, Marzo 2, 2016 - 06:03
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Con la sentencia de la Corte Constitucional que prohibió la minería en los páramos, el Comité por la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán se rearma para la pelea jurídica.

El colectivo de abogados Luis Carlos Pérez, que pertenece al Comité y ya tiene una tutela en revisión ante la Corte Constitucional por la delimitación de Santurbán, está preparando dos nuevas acciones para presionar la aplicación de la sentencia ante el Ministerio de Ambiente.

Específicamente, lo que el colectivo buscará es que se revoquen dos artículos de la resolución que delimitó Santurbán y que con la sentencia se quedarían sin piso jurídico.

Se tratan del que le da vigencia a los títulos mineros otorgados antes de 2009 para que sigan en el páramo hasta que caduque su concesión (hasta 30 años), y del que contempla la posibilidad de hacer minería en algunas zonas de restauración del páramo en Vetas, California y Suratá.

Este último artículo es especialmente delicado debido a que una vez se aplique implicará la extinción de los mineros artesanales en esos municipios, quienes como lo contó La Silla han extraído oro por cientos de años y no tienen otra manera de sostenerse.

Precisamente, se teme que su aplicación desencadene un problema social en la zona, debido a que toda la minería pasaría a ser ilegal y ya no tendría el control al que está siendo sometida por autoridades ambientales del país.

Frente a esta situación, el colectivo ha manifestado su preocupación frente al acompañamiento que el Estado va a dar a las comunidades de Santurbán, teniendo en cuenta que si bien quieren que se priorice la defensa del agua, también esperan que el gobierno garantice los derechos de los pequeños mineros.

Ahora bien, si el Ministerio no admite la solicitud de revocatoria de los artículos, el equipo del colectivo también piensa presionar con derechos de petición (mecanismo que caduca en 15 días) para que se aplique la sentencia en Santurbán, específicamente, sobre el acto administrativo que le dio vida a la delimitación.  

Mientras eso sucede, en el lado de los municipios (especialmente en Vetas, que tiene su casco urbano dentro del Páramo y prácticamente desaparecería con la aplicación de la sentencia) se están preparando acciones propias para pedirle al Estado que proteja los derechos de sus habitantes.

El colectivo ha manifestado una preocupación frente al tratamiento y acompañamiento que debe realizar de manera inmediata a las comunidades del páramo. Porque no se puede pensar que los que están viviendo allí de la actividad minera, son la gran amenaza al ecosistema.

Nota de la editora: luego de la publicación de este artículo el colectivo Luis Carlos Pérez se comunicó con La Silla para aclarar que su posición no va en contra de la minería artesanal. La versión fue incluída en el texto a las 2:00 pm del mismo día. 

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