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Martes Agosto 09, 2022

María Isabel Urrutia es ante todo una deportista. Su hoja de vida cuenta las medallas que ganó durante su carrera como levantadora de pesas: veinticuatro de oro en diferentes campeonatos mundiales y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sidney, Australia, en el año 2000, la única medalla de oro olímpica que ha ganado Colombia.

Nació el 25 de marzo de 1965 en Candelaria, Valle. Se crió en una familia pobre en la comuna 16 de Cali, en el barrio Mariano Ramos, y estudió en el colegio Reinaldo Betancourt. Tiene seis hermanos y desde que era pequeña mostró sus habilidades para el deporte, inicialmente el atletismo. Mientras se preparaba como pesista trabajó más de dos décadas en la empresa de servicios públicos de Cali, Emcali.

Recibió el título como licenciada en Educación Física y Deporte con énfasis en Pedagogía de la Corporación Universitaria Adventista de Medellín, y como especialista en Derechos Humanos y de la Mujer en la Escuela de Género de la Corte Penal Internacional y en Derechos Humanos y de Género en la Escuela de Género de la Corte Interamericana, en Washington.

Desde que se retiró del deporte, Urrutia está dedicada a la política. Su primera curul fue la de Representante a la Cámara del Congreso de la República por parte de las negritudes en 2002. En esa ocasión obtuvo más de 40 mil votos por el Movimiento Popular Unido, MPU. 

Este movimiento fue creado como una organización de base de las comunidades negras que era el “brazo étnico” del Movimiento Popular Unido, el partido del ex congresista Carlos Herney Abadía, quien en 1994 fue condenado por haber financiado su campaña con dineros del narcotráfico, dentro del Proceso 8.000, y quien además es el papá del destituido gobernador del Valle, Juan Carlos Abadía.

Durante esa legislatura fue autora de 35 proyectos, entre ellos la reforma a la Ley 181 de 1995 que estableció el pago de por vida de un incentivo de cuatro salarios mínimos mensuales en favor de aquellos deportistas que obtengan medallas en varios certámenes deportivos y la reconstitución de la Oficina de Asuntos Étnicos para comunidades negras e indígenas, adscrita al Ministerio del Interior. Sin embargo, Congreso Visible la consideró como una de las congresistas “no visibles”.

En 2006 se presentó por el partido Alianza Social Afrocolombiana, que en total apenas logró 7.700 votos, pero aún así logró su curul como representante de una de las curules para afrocolombianos. Como congresista siempre le hizo oposición a Álvaro Uribe, y en especial cuestionó el primer proyecto de reforma laboral y pensional, el cual era una  de las iniciativas bandera del Gobierno. Al final, el proyecto se hundió y ella nunca logró conciliar con el Ejecutivo, razón por la cual muchos la asociaron al Polo Democrático, partido al que luego se uniría.

Intentó repetir como congresista en las elecciones de 2010, pero se quemó aspirando otra vez por la ASA. Por eso se adhirió al Polo Democrático Alternativo y se lanzó en 2010 como candidata a la alcaldía de Cali en representación de este partido. Este transfuguismo le valió algunos cuestionamientos por presunta doble militancia, sin embargo, al final no prosperó ninguna impugnación.

Pero desde que anunció su candidatura a la alcaldía de Cali surgieron otras noticias polémicas.

El nombre de María Isabel Urrutia apareció en el  listado de representantes a la Cámara que supuestamente se quedaron con el armamento asignado a su protección en el Congreso y que denunció el presidente de la Corporación, Simón Gaviria. Ella aclaró en una entrevista radial que no se quedó con ninguna arma y la prueba es que tiene en su poder el Paz y Salvo de entrega del arma, así como el paz y salvo de inventario del Congreso, que requería para hacer los cobros de las primas legales a que tiene derecho por haber sido representante. Urrutia recalcó que el arma que le entregaron siempre estuvo guardada porque “no es de mi personalidad cargar armas”. Junto al arma, afirmó que sólo le dieron un proveedor pero que aparecieron dos en la relación, por lo que debió instaurar denuncia por pérdida del otro proveedor.

Otra de esas noticias fue publicada por La Silla Vacía y hace referencia a un cable de Wikileaks, donde se afirma que Estados Unidos entregó 50 mil dólares a los partidos políticos de María Isabel Urrutia, la Alianza Social Afrocolombiana, y el del condenado Silfredo Morales, Afrounincca. “No he recibido ni siquiera un dólar”, expresó la entonces candidata a la alcaldía de Cali, al rechazar la información según la cual había recibido ayudas en dinero de parte de la embajada gringa.

En su campaña estuvo acompañada por los congresistas del Polo Alexánder López y Wilson Arias, sin embargo en las urnas fue derrotada y quedó de tercer lugar con el 15 por ciento de la votación. Fue superada por Milton Fabián Castrillón, del Partido Conservador, y por el ganador, Rodrigo Guerrero.

En febrero de 2012 Urrutia sonó como directora del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), y el alcalde de Bogotá Gustavo Petro le ofreció oficialmente el cargo. Sin embargo, no alcanzó a llenar todos los requisitos y por eso, a pesar de que alcanzó a aceptar el ofrecimiento, no obtuvo el cargo. La dirección fue a manos de Carlos González Puche, que a dos semanas de su nombramiento renunció.