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Jueves Octubre 21, 2021

 

 

La Corte Constitucional, con un fallo 7-2, tumbó el referendo reeleccionista y salvó la tradición repúblicana.
Durante su presidencia, Álvaro Uribe logró recuperar el control de una gran parte del territorio nacional y sacar a Colombia del pronóstico de 'Estado fallido'. Su reelección habría echado ese logro por la borda.
La fortaleza institucional de Colombia quedó incluso demostrada cuando la Corte logró tumbar el 'Acuerdo de las Bases' con Estados Unidos.Lo más importante que pasó este año es lo que no pasó.

La no reelección de Álvaro Uribe. Y no por ser él, sino porque la forma en que se resolvió la segunda reelección presidencial demostró que lo adquirido institucionalmente por el país era lo suficientemente fuerte para salvar la tradición republicana de Colombia.

La Corte Constitucional respetó la jurisprudencia fijada por la corte anterior. Y –algo no menos importante- el presidente Uribe acató el fallo. Así como los millones de colombianos que querían verlo cuatro años más en el país y que se contentaron con elegir a su sucesor.

Que esas tres cosas se dieran parecen obvias ahora, pero no lo eran hace un año. Como lo describió La Silla Vacía en el artículo “Así los uribistas están escribiendo el guión de la tercera elección”, bajo la teoría del Estado de Opinión, según la cual “la democracia de opinión es la fase superior del Estado de Derecho” para agosto de este año los uribistas estaban discutiendo varios planes B y C por si se hundía el referendo en el Congreso.

Estos iban desde convocar una consulta popular vía decreto o una Asamblea Constituyente a través de una especie de Séptima Papeleta hasta hacer valer los ‘cinco millones’ de firmas a favor del referendo (que en realidad fueron 3,9 millones pues las demás no eran válidas) porque como dijo el ahora Ministro de Defensa ‘la política no debe, no puede estar por encima de todo’.

Sin la decisión de la Corte y el acatamiento de Uribe y de los colombianos al fallo y a la Constitución, todo el esfuerzo de la Seguridad Democrática (y de años de constituir una democracia, así sea imperfecta) se hubiera echado por la borda.

Con una Corte de papel, un Congreso de bolsillo (sin hablar de un procurador y un defensor que sigue siendo invisible), una tecnocracia relegada, unos empresarios callados con exenciones y la mayoría de medios alineados con el poder seducidos por la promesa de un Tercer Canal, hoy muy seguramente Colombia sería considerado un ‘Estado fallido’. Estaría siguiendo el nefasto sendero de la Venezuela chavista, aunque con un populismo de derecha.

Que el país hubiera respetado las reglas de juego en la decisión política más importante que enfrentó en décadas es el hecho más importante del 2010.

El futuro

 

 

El reto para el próximo año es cómo institucionalizar la nueva gobernabilidad. Y como hacerlo con dos variables muy difíciles: las elecciones territoriales y el desastre invernal.

Desde que fue elegido, Juan Manuel Santos ha sabido capitalizar tanto el uribismo como el antiuribismo, creando una nueva coalición y un nuevo lenguaje, que mal que bien ha mantenido contentos a todos, salvo a los más radicales de ambos lados del espectro ideológico.
 

 

 

El mayor reto para Juan Manuel Santos en el 2011 es lograr que el desastre invernal no arruine su agenda de reformas.
Entre todas las reformas pendientes, la más crucial para el país en 2011 es no defraudar la promesa a las víctimas del conflicto armado de que serán reparadas.

Pero el próximo año, las elecciones territoriales pondrán a prueba la fórmula de la ‘Unidad Nacional’ cuando esté en juego la nueva distribución del poder regional. Y ahí nuevamente, la incógnita es si el expresidente Uribe llegará hasta octubre formando parte de esa coalición.

Por primera vez en la historia reciente de Colombia, un expresidente decide jugar un papel activo en la política, y no tras bambalinas, como lo han hecho en el pasado los otros, sino en el barro (y en twitter). Con el poder de la opinión, y no de unos cuantos columnistas, sino la del pueblo que lo quiere, Uribe seguirá siendo una fuerza política decisiva el próximo año.

En principio, al expresidente le conviene montarse en la ola ganadora, que suele ser la del que dispone del presupuesto nacional. La pregunta es si ante la unión entre Cambio Radical y el Partido Liberal, Uribe provocará un rompimiento de la Unidad Nacional obligando a Juan Manuel Santos a tomar partido. Y si es así, ¿qué partido tomará el Presidente?

La respuesta no es obvia, porque estas elecciones se darán en medio de una reconfiguración de todo el sistema de partidos: si la U se mantiene unida; si los liberales absorben a Cambio Radical; si el Polo logra superar el descalabro de Samuel Moreno y la partida de Gustavo Petro; si los Verdes están a la altura de la ilusión que provocó su Ola; si el PIN sigue siendo un partido marginal o se convierte en el poderoso aglutinador de todos los pequeños movimientos mafiosos castigados en las pasadas elecciones.

De cómo se terminen decidiendo las reglas de esa nueva gobernalidad, dependerá que el país pueda superar el modelo caudillista uribista y transitar de la agenda de seguridad a la de prosperidad que propuso Santos.

No será fácil. Nunca es fácil hacer nada en Colombia diferente a vetar cosas, pero lo será menos por la tragedia invernal. El mayor reto político del próximo año es que el invierno no eche por la borda la agenda reformista que le propuso Santos al país en sus primeros meses de gobierno.

Con unas presiones fiscales inmensas, la promesa de restituirle las tierras y reparar a más de tres millones de víctimas –un paso ineludible para lograr algún día la reconciliación del país- ahora entrará a competir con la atención de emergencia a los damnificados del invierno.

Por eso el reto del país en 2011 es cómo convertir la crisis invernal en una oportunidad para finalmente hacer las reformas de fondo que se necesitan para sacar zonas enteras de la pobreza estructural en la que están hoy, incluyendo el permitirle a las víctimas reconstruir sus proyectos de vida.

Todo eso en medio de unas elecciones en las que los que perdieron en 2010 con lo que no pasó intentarán recuperar ‘el tiempo perdido’ en el 2011.

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Jue, 2010-12-30 00:19

Great post that will be so helpful.

Mar, 2010-12-28 00:12

Me parece un análisis centrado. Corto, porque en 8 años pasó demasiado, pero, sobre la línea de la objetividad.

AUV es un personaje que encarna lo que la gente reclamaba hace 8 años. Carismático, acomodado a los gustos del pueblo (entre su aurora de hacendado, de trabajador del campo), muy frentero y definitivamente muy astuto. Porque eso no se puede negar, es una persona muy inteligente.

Hiso lo que se requería en ese momento, atacar a las FARC, porque no eran un problema menor, estaban ganando la guerra. Ese logro no es menor, las FARC llevaban 50 años de transitar Colombia como el patio de su casa.

Hasta ahí llegan los logros de Uribe. Porque hiso algo peor que lo que hacía las FARC: Desmembrar la institucionalidad del Estado desde adentro. Más que la corrupción y los escándalos de todo tipo, pasar por encima de las bases de la democracia de un país, de una sociedad, sería dañar por siempre el tejido social de nuestra nación. Hubiera sido tan grave como la muerte de Gaitán.

Jue, 2010-12-23 12:55

Sabiendo todos los problemas que afronta el país, decir que Colombia no es un estado fallido es engañar a los colombianos. Tenemos una infraestructura mediocre, 4 millones de desplazados, más desempleo y subempleo, más corrupción... todo traducido en más pobreza y menor calidad de vida (inclusive bajamos en el IDH).

Tal vez ya no hayan tantos guerrilleros en las selvas, pero las calles siguen llenas de delincuentes. Tenemos dos ciudades colombianas en el Top 10 de las ciudad más peligrosas de América (Cali-Medellín).

Jue, 2010-12-23 06:17

Juanita, de los mejores análisis, que siempre son muy buenos, el presente. Insisto que la justicia - Cortes Suprema y Constitucional- fueron los diques de contención del autoritarsimo uribista. La sociedad colombiana es extremadamente conformista, tal vez por su incultura política y ética muy débil, la ola verde no cobijó a la mayoría, aunque fue muy significativa. ¿Cómo explicarse que con los índices pésimos en educación, salud, trabajo, seguridad social, en distribución del ingreso y concentración de la riqueza, junto con la deficiente infraestructura, no sólo en relación con los países americanos sino con los africanos, sigan colombianos de a pie, considerando que Uribe fue el mejor presidente que ha tenido Colombia? Es cierto que debilitó a las Farc, las otroras poderosas,pero precisamente por ello, se demostró que la guerrila no es el principal problema, sino la exclusión social, pero ese detallito a quién interesa para revertirlo?

Jue, 2010-12-23 18:06

Marleny, gracias por tu comentario. Pero yo no minimizaría el debilitamiento de las Farc. Después de cubrir el conflicto durante varios años, tengo que decir que no me imagino nada más duro que estar sometido a la disyuntiva de entregar tu hijo a la guerrilla o tus tres vacas, y tener que optar por el hijo porque las vacas las necesitas para alimentar a los otros cuatro. Creo que ahora la guerrilla no es el principal problema, como tú dices, y siempre lo ha sido la exclusión social, pero no era un problema menor. Y aunque crea que lo mejor que le pasó al país en 2010 fue que la Corte impidiera la reelección de Urbe, creo que el que él haya tenido la voluntad de reconquistar el territorio fue un logro inmenso que debemos reconocerle.

Mié, 2010-12-22 12:25

No estoy de acuerdo con la columnista en presentar a Alvaro Uribe, como un presidente que encaminó el Estado Colombiano y cimentó su "imperfecta democracia". Colombia no ha dejado de ser un estado fallido después de los ocho años de gobierno de Uribe; no cuando cuenta con casi cuatro millones de desplazados, una gran parte de la población en la miseria (antes de que se nos viniera la tragedia invernal), miles de desapariciones forzadas, un ejecutivo contaminado por la corrupción total haciéndole compañía a un congreso igualmente corrupto hasta los tuétanos, y haciéndole la guerra sucia a la oposición y a la rama judicial, cifras pobres en educación, en salud, y una ausencia total de obras de infraestructura. Juanita: ante el panorama que he presentado queda díficil entender a que se refiere Usted cuando habla de una democracia con imperfecciones, y menos cuando recuerdo esa pregunta profunda y maravillosa del filósofo John Rawls ¿Y qué es una democracia sin justicia?

Mié, 2010-12-22 12:46

Lástima que esto no tenga botón de "Like", porque este comentario es muy bueno en muchas cosas. Es más, ¡es bastante completo!

No hay que sanatizar lo que ya de por sí es torcido. Y el anterior gobierno fue muuuy, muuuy torcido.

Mié, 2010-12-22 13:46

no-doxa, como dice Jalule, tu comentario es muy bueno. Sin embargo, y pese a todas las fallas que anotas, Colombia sí era considerado internacionalmente como un Estado fallido porque el Estado no tenía el control de más de la mitad del territorio. La policía había salido de más de 500 municipios, y las Farc y los paras 'gobernaban' en una buena porción de Colombia. Con la Seguridad Democrática -y pese a todos sus escándalos, comenzando por el de los falsos positivos, Uribe si logró recuperar en buena parte el control del territorio nacional, por lo menos el militar. Y que hubiera elecciones y circulación por carreteras. Ya internacionalmente Colombia no es considerado un estado fallido. Si la Corte hubiera permitido la segunda reelección, seguramente seríamos considerados un banana republic más como lo es hoy Venezuela, con un presidente todopoderoso, sin ningún contrapeso, otra características de un estado fallido.

Vie, 2010-12-24 08:58

Juanita: tenemos un punto. Se trata ni más ni menos de lo que entendemos por "democracia" y por "Estado", y de paso, uno podría discutir lo que entiende por "comunidad internacional". Por un lado está lo que se nos enseña en la academia,que, se suponía, es lo que defendía esa comunidad internacional. Pero, la comunidad internacional (c.i.) no es más que un conjunto de naciones que en su mayoría asienten a toda afirmación emanada de la Casa Blanca. Esa c.i. ha tenido grandes problemas con los conceptos, el caso más paradigmático es el de Ruanda: la c.i. se negó rotundamente a llamar "genocidio" a lo que sucedía en este país hasta que las montañas de descuartizados se elevaron ante la pasividad mundial. Tal vez,podríamos admitir que la c.i.ha creado un concepto más realista de "Estado", agregando el elemento del control militar del territorio como pilar del concepto. Pero, ¿estamos dispuestos a aceptar un concepto tal? ¿Acaso no hay otras formas de presencia estatal?

Lun, 2010-12-27 23:56

El problema mismo es ir hacia la academia. Usted, paralelamente, está haciendo y formando un concepto que la academia a acogido hace mucho tiempo.

Yo veo el punto de Juanita claro. Es muy difícil llevar educación a regiones apartadas cuando se tiene una muralla de plomo destruyendo pueblos a diario. Lo que quiero dar a entender es que no es fácil llevar institucionalidad a lugares tan apartados si al menos no se reduce la guerra a las zonas más intricadas de la selva.

Es que si la violencia tanto de las FARC o de los Paras no se vive, no se entiende. Acá en Colombia, las generaciones urbanas no han vivido la guerra como la gente del campo, y por lo mismo no entienden que es vivir con la presión diaria de un fusil en la nuca si se da un paso en falso.

Lo que no es posible, no es aceptable es que en las ciudades el nivel de vida sea tan bajo. Si se quiere empezar a cambiar el país, se debería a empezar a cambiar el concepto de ciudad.

Mar, 2010-12-28 13:55

Jorge A: Es bien cierto que la guerra tiene azotados a nuestros campesinos, pero la violencia no ha nacido con esta guerra, sino con la desigualdad y la falta de presencia estatal (como educación, salud, infraestructura y subsidios al campo). Decir que para el Estado colombiano ha sido díficil llevar educación y salud gracias a la guerra es una salida al mejor estilo "Poncio Pilatos". Yo soy de la ciudad, pero si que me duele lo que le pasa a los campesinos de mi país, sobre todo porque han sufrido todos los tipos de violencia posibles, entre ellos, el desprecio que sienten los políticos y grandes terratenientes por ellos, y la indiferencia de la gente de las ciudades. Para la muestra un botón: El padre Javier Giraldo, dijo hace muchos años, pero muchos años, que la comunidades del Urabá agradecian que el ejercito apareciera, pero que sería mejor si el gobierno se acordará de llevar calles, escuelas, etc...Dudo mucho, que los campesinos de Colombia hoy por hoy le deban algo a Uribe.

Mié, 2010-12-29 00:24

Eso no lo refuto, porque es muy cierto. Sin embargo, el punto que quiero dar a entender es que si no se disminuye primero la violencia, lo demás no se puede dar.

Lo triste es ver que es un circulo vicioso.

Mar, 2011-01-04 14:04

Bueno, vamos encontrando concensos. Yo no refuto el hecho de que muchos pudieron volver a sus fincas, pero hay cuatro millones que han tenido que salir corriendo de sus parcelas, y de oídas se que hay lugares de la geografía colombiana donde uno no puede adentrarse sin pedir permiso o bien a la guerrilla o bien a los paras. Yo pienso que eso del control territorial en el gobierno Uribe es algo que se dio en unas pocas regiones y benefició a unos pocos.

Mar, 2010-12-28 10:41

Es algo muy bueno su punto señalado del concepto de ciudad: ¿cómo hacer que la ciudad colombiana sea más sostenible ecológicamente y socialmente? (dado que, como las inundaciones lo demuestran, es muy importante). Podríamos empezar por aprender cosas básicas, como el por qué nos cuesta tanto el comunicarnos entre las mismas grandes ciudades.
Para ver el efecto de esa separación en términos más grandes -a veces, ver lo más grande ayuda a comprender mejor lo pequeño-, acá va una nota de reflexión sobre el tema:
http://www.razonpublica.com/index.php?option=com_content&view=article&id...

Mié, 2010-12-22 10:30

Bueno, no hay que apresurarse para juzgar un naciente mandato como el del presidente JUAN MANUEL SANTOS; al inicio también ALVARO URIBE VELEZ era elogiado por todos, incluso por quienes a la larga se sintieron evidenciados por su política y que por lo mismo iniciaron su persecución. La seguridad brindada por ALVARO URIBE VELEZ con respecto a la guerrilla nadie lo ha hecho y eso parece desmoronarse ahora, luego, hay que ser cauteloso. Si ALVARO URIBE VELEZ fuera como el "nuevo mejor amigo" de JUAN MANUEL SANTOS, de seguro no habría admitido de la forma como lo hizo, la decisión de la Corte Constitucional, luego la comparación que se hace en el artículo es desafortunada.

Mié, 2010-12-22 10:06

antes odiaba a Santos por pasar encima de todo el mundo para lograr sus objetivos, ahora me agrada Santos por pasar por encima de todo mundo para lograr sus objetivos

Mié, 2010-12-22 09:57

Caramba, es mejor NO pensar en lo que pudo haber sido y no fue....

Mié, 2010-12-22 11:50

Que pasarán de 17 senadores (L) y 8 senadores (CR) a 25 senadores (L) y así generarán mas impacto mediático.

Mié, 2010-12-22 09:07

Apreciada columnista se te olvidó hacer enfásis en los escándalos de corrupción del caballero de industria, alvaro uribe vélez y sus retoños tomas y jerónimo uribe moreno, no puede ser que en un país donde el 50% de sus habitantes son pobres y caracen de oportunidades de salud, estudio y trabajo, dos muchachitos que aún no cumplen los 30 años de edad sean ya multimillonarios. El propio Miguel Nule en entrevista con Gerardo Reyes, periodista del diario Nuevo Herald de Miami, le afirmó como su primo Guido le contó en la reunión de Panamá con la firma Ordebrecht y tomas uribe moreno, que los uribe moreno querian ser como ellos (los Nule) y no tiene presentación porque los negocios que han conseguido es escudados tras el nombre de su padre, o qué funcionario se va a negar a cualquier "favor" que le pidan si sabe que a la vuelta de dos o tres meses ya estará sin puesto y sin la menor posibilidad de conseguirlo en el sector públco?

Mar, 2010-12-28 00:35

No siempre se tiene lo que se quiere.

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