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Lunes Mayo 16, 2022

Cambiar el modelo de operación del sistema Transmilenio es una de las promesas de campaña del Alcalde Petro. Ofreció que la tarifa sería subsidiada y que la flota de buses sería pública al menos parcialmente, es decir que prometió cambiar los dos elementos que distinguen a “Transmi” de otros sistemas de transporte colectivo en el mundo. Para lograrlo tiene que destruir el esquema actual, que además está soportado en contratos de largo plazo, algunos de los cuales ni siquiera han iniciado su ejecución como de los la Carrera 10 y la Calle 26.

Al menos la primera fase de esta promesa la va a cumplir. De todo lo que ofreció es en lo que más rápido va. El sistema está paralizado temporalmente y aunque han dicho que volverá a operar rápidamente, es claro que será escenario permanente de conflictos entre todos los actores del esquema mientras Petro sea el Alcalde.

La alcaldía sospecha que las deficiencias del sistema, agudizadas en los últimos días, son el resultado de una jugada de las empresas operadoras para debilitar el Gobierno Distrital en su empeño de cambiar el modelo. Petro lo dijo expresamente y anunció investigaciones y posibles sanciones. En realidad amenazó con “intervenciones”, es decir con toma de control por parte del Estado. La ley nos autoriza a “intervenir” ha dicho varias veces.

Para contrarrestar la jugada de los empresarios, la Alcaldía decidió promover la organización de los usuarios para protestar por el mal servicio y exigir el cambio de modelo. Petro sabe que las protestas ciudadanas espontáneas son efímeras y que a eso hay que meterle política para que actúen en forma sistemática y coordinada y produzcan el impacto que se quiere. Así lo ha hecho. En la propia sede de Transmilenio –como lo reveló La Silla– se ha organizado la protesta contra el sistema tanto con “usuarios” como con el sindicato de conductores. El Alcalde actúa en forma totalmente legítima, el descontento ciudadano y la protesta social  se canalizan a través de organizaciones políticas, aunque a los colombianos –por esa aversión a la política que cultivamos– nos parezca indebido.

Que quede claro, la protesta contra Transmilenio ha sido instigada por la Alcaldía, lo cual –insisto– es legítimo, así como la organización para forzar al cumplimiento de la ley de víctimas ha sido instigada por el Gobierno Nacional. Para que quede claro el diccionario de la Real Academia de la Lengua define instigar como incitar, provocar o inducir a alguien a que haga algo. Instigar no es un delito, ni necesariamente es incitar a hacer algo indebido.

Petro quiere lograr en el corto plazo dos cosas: una, cambiar los términos del contrato de operación para imponer una distribución distinta de los ingresos, los cuales la mayor parte se quedan en las arcas de los empresarios. Ese cambio lo ordenó un Tribunal en un proceso en el que demandante y demandado coincidían en la intención, por lo que la parte derrotada –en este caso el Distrito– no hizo uso de los recursos legales de defensa.

En ese propósito aparentemente tiene razón. A simple vista parece que el negocio resultó mejor de lo que inicialmente se previó por lo que resulta justo revisar sus términos y procurar una más equitativa distribución de los ingresos.

La segunda intención del Alcalde es incorporar buses públicos a la operación. En el esquema actual el Estado dirige y controla y los particulares operan. Una alianza público privada que ha resultado exitosa, pero que a Petro –que es estatista– no le gusta. Este segundo propósito es más difícil de lograr. La empresa Transmilenio no está diseñada para ser operador de transporte y la eventual compra de buses por parte de una entidad pública es un proceso largo de licitaciones, etc., que haría que esa fórmula solo se concrete en al menos un año. Además resultaría necesario incluir esa modificación en la renegociación de los contratos, es decir ir más allá de lo que ordenó el Tribunal.

Los dos cambios, que son gruesos, requieren de un ambiente de opinión favorable, por lo que el Alcalde decidió promover la organización de los “usuarios” para protestar por el actual estado de cosas, como lo ha hecho Santos con las víctimas. Claro que el Presidente lo ha hecho de frente y a la luz del día y Petro lo ha hecho a media luz en los sótanos de la empresa.

Subrayar los males del sistema es la estrategia de negociación, por eso no ha hecho nada para cumplir la otra sentencia, la que sí se refiere a la calidad del servicio, la que obliga a la Alcaldía a poner sensores en los buses, guías en la estaciones, a adoptar medidas de tránsito para facilitar la movilización de los buses rojos, etc. La política es, "mientras no haya renegociación el servicio, no hay que mejorarlo sino al contrario..." y que los usuarios protesten.

Las protestas, sin embargo, se salieron de madre. Los destrozos a la infraestructura suman miles de millones de pesos y el Alcalde no los pudo controlar. Al contrario, tuvo que enfrentarlos con la Policía.

El Alcalde Petro ha sindicado, con nombre propio, a algunos de sus antiguos compañeros políticos como los autores intelectuales de los hechos y al explicar las motivaciones que podrían tener para incurrir en ellos señaló varias que no queda claro por qué les favorecen. No se imagina uno a Robledo o a Aurelio Suárez, por ejemplo, tratando de impedir la renegociación de los contratos, cuando fue esa la principal bandera de Suárez en la reciente campaña a la Alcaldía.

Dijo también que era para desprestigiarlo. Si eso querían, lo lograron. El Alcalde además de lanzar acusaciones, dio órdenes improvisadas por twitter. Le exigió a los transportadores privados que asumieran unas rutas que nadie les ha asignado y levantó el pico y placa. Se pareció por momentos a Leonel Álvarez dirigiendo a la Selección, perplejo en la línea discutiendo con los asistentes qué hacer mientras Argentina nos paseaba.

A Petro le pasó lo que ocurre de cuando en cuando en las fiestas caseras: que algunos de los invitados se emborrachan y se ponen pesados. El dueño de la fiesta empieza a gritar, echa a los impertinentes, ordena que no haya más trago y apaga la música. Se arma el tropel y al dueño de la fiesta le toca llamar a la Policía. La fiesta termina a trompadas y en destrucción del establecimiento. Petro no promovió los daños pero organizó la fiesta.

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Gustavo Francisco Petro Urrego
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Sáb, 2012-03-10 16:55

Es una lastima que las manifestaciones en protesta de algo terminen en hechos vandalicos dandole la oportunidad al gobierno -local o nacional- de utilizarlos como formula de escape de la situacion real. Y en este caso la situacion real es el colapso de transmilenio. Con estos hechos de vandalismo ademas de unas protestas desorganizadas y sin interlocutores validos, sale ganador indiscutible el Statu Quo y las soluciones se quedaran, como siempre, en el tintero. Que lastima.

Vale mencionar el desespero de Petro echandole la culpa a un partido o a los estudiantes -alguien esta detras de las manifestaciones, dijo.Claro, los usuarios mamados- mientras tanto se queda mudo en cuanto a soluciones practicas y bocon en estigmatizar la protesta y bravucon en sacar a los del ESMAD a jugar a soldaditos de plomo que no estan preparados para controlar sino para reprimir generando actos violentos que se suman a los actos vanadalicos de los saboteadores profesionales al servicio de quien sabe quien

Sáb, 2012-03-10 13:26

Un asunto es escribir y comentar y otro muy distinto gobernar. El escritor de cualquier tipo o nivel puede expresarse incluso diciendo disparates y por muy mal que le vaya solo podría ser acusado de injuria y calumnia, figura penal contra el buen nombre que ha servido para tejer libretos de telenovela y mortificarle la vida a quien no maneja el tinglado de los hilos del Poder.
A RIVEROS SERRATO que hace de buen columnista se le ocurre decir, palabras más, palabras menos, que PETRO es víctima de su propio invento. Pero se le olvida refrescar la mente de los lectores precisando que la autoría de todo el problema que posteriormente se creó fue el Alcalde del que él fue su Secretario de Gobierno. Se contradice al mencionar el fallo de un Tribunal favorable al Distrito. No obstante en una forma gelatinosa, ambigua e imprecisa parece que quisiera sugerir que las concesiones de las calzadas a los privados fue una medida de buena gestión de gobierno. Su única pretensión, criticar a PETRO.

Sáb, 2012-03-10 19:39

Adhiero a los dos.

Sáb, 2012-03-10 13:14

La teoría de Riveros tiene mucho sentido... es evidente que Petro no es amigo del TM actual... el prefiere otros sistemas (trenes, metros y un TM pero distrital) por tanto paradójicamente a Petro le interesa que el TM actual no mejore ni funcione... claro, entre mas mal vaya mas razones tendrá para cambiarlo por lo que a el le gusta y tendrá a mucha gente a su favor... que Petro es enemigo de TM no se puede comprobar pero se huele, se siente... para Petro todo lo que se asocie con Peñalosa es el enemigo y TM se asocia demaciado a Peñalosa para el gusto de Petro y por tanto lo último que hará Petro es hacer funcionar a TM porque eso le daría la razón a su enemigo, Peñalosa...

Sáb, 2012-03-10 19:20

Es normal que sea enemigo de Transmilenio, si éste se plantea como un monopolio o como la sola salida a la problemàtica del transporte en Bogotà, y si fuera de esos pretende justificar y hacer que perdure el famoso sistema de las doce familias y eso de que el distrito ponga la calle y ellos se queden con las ganancias, mientras la gnete viaja cada vez peor. El que no sea enemigo de eso... es amigo de quién sabe quiénes y de quién sabe qué. Se puede ser amigo de TM si el sistema coexiste de manera integrada e integral con otros medios de transporte màs masivos y eficaces y si se democratiza su propiedad, su funcionamiento y el acceso. Actualemente TM tiene millones de enemigos.

Sáb, 2012-03-10 13:21

Es evidente que TM tiene problemas y graves, pero no es por el sistema en si sino por mala gestión durante demaciado tiempo... que los contratos con los operadores hay que cambiarlos, claro que si, todo el mundo está de acuerdo, pero ese no es el único problema de TM, también lo es no haber hecho las troncales que se necesitaban a tiempo, no manejar mejor las rutas, por ejemplo descargando la Caracas sobre la NQS con alimentadores entre las dos troncales, etc... el modelo TM si puede funcionar eficientemente si es manejado correctamente, pero a las alcaldías del Polo y parece que también a la de Petro, no les interesa que funcione... Petro y otros sectores siguen con el cuento del Metro como si fuera la panacea y la solución milagrosa, siendo que no lo es... al menos no una sola e insuficiente línea como la propuesta... invertir una millonada en un solo sector no es el camino, hay que repartir mejor lo disponible...

Sáb, 2012-03-10 19:25

En Colombia, el respeto al usuario es sinönimo de "populismo". Pisotear al ciudadano y robar al Estado es sinönimo de "buena capacidad gerencial". Qué lo digan las EPS, AIS, bancos, cadenas de supermercados, fondos de pensiones y... Transmilenio (solo por citar algunos programas y empresas "eficientes").

Dom, 2012-03-11 07:45

Si ud. lo dice.

Es que es esa politización, esas ganas de meterle al problema un factor que no debería intervenir, lo que llevo a tan severo vandalismo.

¿Qué harían si el TM fuera totalmente público? protestarían de la misma forma.

En que se basa su inconformismo, en el mal servicio -que es evidente y nadie apoya- o en que son operadores privados los que manejan el sistema.

Sáb, 2012-03-10 18:42

¿Y qué? ¿Cuál es el problema?

Lo que no se cobra en pasajes se termina pagando de otra forma. Igualmente, esa plata sale de los ciudadanos, incluyendo los no usuarios.

Vea, acá el problema no es el subsidio, es la eficiencia del sistema. Que primero arreglen el TM. Imagine un pasaje a $400 pesos, ni un metro aguantaría la afluencia de gente.

Estos temas deben manejarse con técnica, con ciencia. No a punta de ideologías políticas, que lo único que hace es dañar todo lo que toca

No por lo anterior digo que no se pueda subsidiar el pasaje, es más, se podría hacer, pero con calma, analizando las consecuencias. La forma de implementarlo. No a punta de gritos, patadas y movilizaciones con tufo a populismo.

Mar, 2012-03-13 11:39

Con técnica, con ciencia. No con mero ànimo de ganancia a costa del presupuesto de la ciudad -presupuesot que merece ser cuidado tanto como las ganancias de don Martïnez el de Si99 y Sotrandes- ni a costa de la necesidad, de la dignidad, la vida ajena, como se anda haciendo hoy en dïa.

Sáb, 2012-03-10 18:53

No Kathy, yo estuve en la manifestación y claramente había gente muy extraña incitando a la violencia con un discurso de este tipo:

"No más transporte Neoliberal".
"Abajo el monopolio capitalista".

Ya te imaginarás el resto. Lo que quiero decir es que el tema si tiene sesgos políticos, y eso es grave.

Sáb, 2012-03-10 20:17

Me embobo con pendejadas. Es grave el asunto cuando se dan cuenta leyéndome por internet.

Pero, bueno, esa inmovilidad es también política. Ese es mi punto.

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