Menú principal

Viernes Enero 28, 2022

La persona que está ayudando a Santos a encontrar una salida jurídica a la hecatombe de la fallida Reforma a la Justicia es quien más suena como nuevo Ministro de Justicia, Fernando Carrillo. Se trata de un bogotano, técnico y de élite, como la mayoría del gabinete de Santos.

El día de ayer apareció en los medios el nombre de Carrillo como nuevo Ministro de Justicia. Pero al cabo de unas horas se supo que aunque Presidencia quiere que sea el Ministro, como se lo dijo Secretaría Jurídica a la W, no hay nada seguro. Él mismo le confirmó a La Silla Vacía que no ha hablado con el Presidente sobre el tema.

Fernando Carrillo es el actual Director de la recién creada Agencia de Defensa Jurídica de la Nación. Abogado de la Universidad Javeriana, fue protagonista en la creación de la Constitución de 1991, salió del país tras vivir un juicio político en el Congreso y regresó este año, después de trabajar por fuera durante 18 en el Banco Interamericano de Desarrollo.

La Silla habló con amigos de infancia y abogados que lo conocen en su trayectoria, que coinciden en describirlo como una persona “inteligente, correcta, estudiosa y juiciosa”. Pero además destacan que Carrillo “no tiene padrinos políticos, no tiene grupo político y se destaca por su mérito personal”.

¿Quién es Fernando Carrillo?

Fernando Carrillo es un abogado con experiencia en políticas públicas y en particular en reformas a la justicia. Pero además tiene experiencia en Gobierno, aunque corta.

Luego de hacer dos maestrías en Harvard (una de la Escuela de Derecho con énfasis en finanzas públicas y otra en la Escuela de Administración, en políticas públicas),  regresó para trabajar como profesor universitario, especialmente en Derecho Constitucional, en varias universidades de Bogotá como la Santo Tomás, Los Andes y la Javeriana.

Carrillo regresó al país y al gobierno hace algunas semanas, y rápidamente pasó de ser el Director de una agencia que se estrá formando a convertirse en consejero jurídico del Presidente.
Foto: Presidencia de la República

Desde allí fue uno de los protagonistas del movimiento de la séptima papeleta, que llevó a la expedición de la Constitución de 1991.Carrillo había conocido a Manuel José Cepeda, hijo del ex ministro de Gobierno de Virgilio Barco Fernando Cepeda, en Harvard. Cepeda hijo regresó a Colombia a trabajar en la presidencia y se mantuvo en contacto con Carrillo mientras preparaba una posible reforma constitucional, que finalmente se hundió en el Congreso.

Carrillo tenía a sus espaldas no solo su conocimiento técnico, sino también un pasado político. Carrillo le contó a La Silla que su apoyo a Luis Carlos Galán empezó desde primer año de derecho y que en 1981, cuando cursaba tercer año, casi lo expulsan de la Universidad Javeriana por llevar a Luis Carlos Galán a dar una conferencia, pues la Universidad era más cercana a las ideas conservadoras de Álvaro Gómez. Además, Carrillo había sido cercano a César Gaviria en su campaña a la presidencia como reemplazo del asesinado Luis Carlos Galán, y luego fue su asesor en la presidencia.

Carrillo formó parte del llamado “ kinder” de Gaviria. Al igual que Mauricio Vargas, Miguel Silva, Ricardo Santamaría, Fabio Villegas y Eduardo Mendoza, entre otros, Carrillo era muy joven para el cargo, lo que era una característica de buena parte de los miembros del gobierno de Gaviria. Con esa experiencia en Palacio y esos contactos, Carrillo conoció el poder desde adentro.

La cercanía con la política le sirvió para impulsar la séptima papeleta. Carrillo se acercó al Subdirector del periódico El Tiempo, el hoy presidente Juan Manuel Santos, quien le cedió el espacio para una columna de prensa, que fue la presentación en sociedad de la iniciativa. Luego El Tiempo escribió un editorial en favor de la séptima papeleta, el entonces presidente Barco la apoyó, y al final buena parte de las papeletas como tales terminaron siendo impresas en la rotativa del periódico.

Después de que los colombianos votaron masivamente por la Constituyente y de que la Corte Suprema le dio vía libre, Carrillo saltó a la política electoral. Ante la imposibilidad de que Gabriel García Márquez aceptara ser cabeza de la lista de los estudiantes a la Asamblea Constituyente, Carrillo lo reemplazó. Se salió de la presidencia y fue elegido con 70.000 votos y terminó siendo presidente de la Comisión de la Justicia. Tenía apenas 27 años, y fue uno de los 13 constituyentes (de un total de 72) que votaron a favor de la extradición.

Con experiencia electoral, sus reconocidas capacidades académicas y la confianza del gavirismo, Carrillo parecía estar encaminado a convertirse en un protagonista de la política colombiana. Y cuando Gaviria lo nombró Ministro de Justicia, en reemplazo de Jaime Giraldo, ese pronóstico se estaba empezando a cumplir.

La corta carrera política

Carrillo fue ministro entre junio de 1991 y julio de 1992, lo que él llama “un ministro sandwich”. Ese fue el último cargo público que ocupó antes de regresar, luego de 18 años fuera del país, al Gobierno de Santos.

“Mi salida se produjo en medio de una crisis ministerial en la que varios ministros presentaron su renuncia y en parte porque había decidido irme a estudiar al exterior” le dijo Carrillo a La Silla.

A principios de los años noventa, Carrillo fue un hombre de confianza del entonces Presidente, César Gaviria. Ahora se ha convertido también en un cercano consejero del Presidente Santos, especialmente para el manejo del embrollo jurídico de la Reforma a la Justicia.
Fotos: Miguel José Torres - La Silla Vacía (arriba); Juan Pablo Pino - La Silla Vacía (abajo)

En agosto de 1992, un mes después de la salida de Carrillo del Ministerio de Justicia, Pablo Escobar salió muy campante de La Catedral, la cárcel en que estaba recluido. Y con su fuga vinieron todos los escándalos sobre los lujos que tenía y los delitos que había ordenado cometer desde allá. Las críticas se centraban en la política penitenciaria del momento.

Para entonces el Ministro de Justicia era Andrés González Díaz, pero las críticas más fuertes cayeron sobre Carrillo. Los senadores Fabio Valencia Cossio y Fernando Botero Zea, éste último luego condenado por la infiltración de dineros del narcotráfico en la campaña presidencial de Ernesto Samper, le hicieron un debate político en el Congreso a Carrillo y a los entonces ministros de Gobierno, Humberto de la Calle, y de Defensa, Rafael Pardo.

El tema eran la fuga y las irregularidades en seguridad de Pablo Escobar, y terminó con fuertes críticas al Gobierno y en particular a Carrillo. El debate en el Congreso fue tan duro entre Valencia Cossio y Carrillo que en un momento este último decidió abandonar el salón, y al final, aunque varios funcionarios fueron acusados y se siguen señalando responsabilidades, no se ha logrado establecer quién tuvo la culpa de la fuga de Escobar, ni quién responde por la politica penitenciaria del momento. 

“Cuando yo llegué ya habían sido expedidos los decretos de sometimiento a la justicia de los miembros del cartel de Medellín, yo nunca visité La Catedral y es claro que Escobar tenía infiltrada la nómina desde los sargentos hasta los generales.” le dijo Carrillo a La Silla.

Más allá de los resultados del juicio político y de lo que realmente hubiera ocurrido con la fuga de Escobar, Carrillo sí salió del escenario político y no volvió a estar en la agenda por muchos años.

En 1994, después de terminar su segunda maestría, entró al Banco Interamericano de Desarrollo -BID-. Fue representante y vocero del BID ante la OEA, Subdirector de la Oficina del BID en Paris y finalmente representante de BID en Brasil. Desde allí, Carrillo participó como jefe de equipo de empalmes de Gobierno en El Salvador y en Uruguay y coordinó un proyecto para la creación de una institución que se encargara de la defensa del Estado para Colombia.

En agosto de 2010 el Presidente Santos le pidió que se encargara del empalme de todos los ministerios con el gobierno Uribe. Luego de eso, Santos le pidió que viniera a ser el Director de la Agencia Jurídica de Defensa de la Nación. Pero como lo contó La Silla, a pesar de haber sido conformada en noviembre de 2011 con la reforma al Estado, esta entidad apenas se está creando. Carrillo se posesionó en marzo de 2012, cuando regresó al país. 

Por qué suena Carrillo para el Ministerio de Justicia

El perfil académico de Carrillo asegura una continuidad con la trayectoria de jurista de Esguerra. Y, al igual que éste, conoce el poder y ha estado en el gobierno, pero no es un político de carrera.

Desde hace dos semanas el trabajo de Carrillo no ha sido el de conformar la Agencia, como lo venía haciendo, sino tratar de sacar a Santos de la hecatombe en que se metió con la controvertida Reforma la Justicia, de la que según le dijo Carrillo a La Silla “nunca participó”. Con sus conocimientos de política y derecho, Carrillo se convirtió en el consejero de Santos para enfrentar una de sus mayores crisis.

Carrillo fue quien desarrolló la tesis jurídica según la cual no es contrario a la Constitución que el Presidente objete un proyecto de reforma constitucional que ya ha sido aprobado por el Congreso y tampoco que en sesiones extras convocadas por el ejecutivo se discutan temas de reformas a la Constitución.

El tema no es fácil. “La objeción y la convocatoria a extras son en sí mismos golpes de estado que le está dando el poder ejecutivo al judicial” le dijo a La Silla Óscar Ortiz, uno de los promotores del referendo contra la Reforma.   

Ahora el trabajo de Carrillo está siendo distraído por el rumor, que él niega parcialmente, de que será el nuevo Ministro de Justicia. Y aunque Secretaría Jurídica de Presidencia así se lo dijo a un medio de prensa, parecería que aunque es el que más suena nada está confirmado todavía.

La pregunta es qué tanto podrá hacer Carrillo para lograr a estas alturas tumbar la reforma, sostener al nuevo Ministerio de Justicia que Esguerra apenas estaba creando y poner a correr una nueva estrategia para que las promesas de Santos de reformar la justicia no queden en el aire. Sobre todo, porque no será sencillo volver a venderle a la opinión pública la idea de que se necesita una Reforma a la Justicia que sí sea reforma y que sí sea justa.

Así finalmente no llegue al Ministerio, Carrillo ha pasado a ocupar un rol que va mucho más allá de dirigir la Agencia de Defensa Jurídica. Al elegirlo, Santos muestra que sigue confiando en los técnicos que conocen el poder y tienen contactos pero no son políticos de carrera, como era Esguerra y como son ministros como Juan Carlos Echeverry, María Fernanda Campo o Juan Carlos Pinzón.

Perfiles relacionados: 
Juan Manuel Santos Calderón
Juan Carlos Esguerra Portocarrero
César Gaviria Trujillo
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2012-06-28 20:56

El gobierno fué el autor de la reforma,no hay compromiso con su deber y el Congreso es su cómplice. El presidente es un arribista,elitista que como era de esperarse no le interesa en absoluto que la mayoría de los colombianos tengamos una vida digna.El Congreso es otro dueño del poder y por lo tanto, como es costumbre en este país legisla para su propio beneficio.No les importa seguir vendiendo nuestras instituciones,nuestro territorio,nuestros recursos naturales.Destruyen nuestro país y a sus habitantes.Tener que nacer y vivir en un paraiso natural como Colombia gobernados tan perversamente, causa indignación,depresión,desesperanza,impotencia e incluso miedo pues,quienes quieren hacer patria verdaderamente, son perseguidos y maltratados.

Jue, 2012-06-28 06:06

Por qué si es tan "técnico" y buen asesor en materias como la corrupción e impunidad que desde el ejecutivo viene manejando, no puso el Gobierno de Santos y él en conocimiento de las autoridades competentes, es decir, de las Cortes y los Órganos de Control la denuncia que tanto mediatizó el Presidente , sobre las posibles responsabilidades y sanciones legales, disciplinarias, fiscales y penales que les corresponde -por acción y omisión- a los "honorables" Congresistas "CONCILIADORES", cómplices de los micos para legislar en beneficio propio y particular, y a los que votaron en favor de esta anti-constitucional y corrupta contra reforma a la justicia judicial y social, que le costó más de 3000 millones de impuestos en detrimento del patrimonio público de Estado que sostienen y pagan--como siempre--la mayoría de los colombianos?

Mié, 2012-06-27 15:13

Siempre esperamos que cualquier funcionario asesor como Fernando Carrillo, de lo mejor de sí para que el presidente Juan Manuel Santos, dirijan correctamente cualquier sugerencia o gestión, como está ahora planteando la sesión a extras para los congresistas que cometieron el exabrupto llamado reforma a la justicia.

Mié, 2012-06-27 10:57

Carrillo es el ministro ideal,para este momento;acabemos con la politiqueria en la justicia colombiana,y tengamos un ministro tecnico,con argumentos juridicos y de igualdad para todos los colombianos.

Mar, 2012-06-26 18:44

Carrillo es la mejor opción que tiene hoy Santos para ese Ministerio. Ya tiene la cancha y el mundo para direccionar las cosas en la dirección correcta. Pero la magnitud y la importancia de la agencia de defensa del estado de los cuervos que viven de robar "profesionalmente" el erario público, es un reto muy importante en el que Carrillo estaba metido y el país necesita gente de su talla para hacerlo actuante y efectivo. Santos debe tener en cuenta que luego de la experiencia "espeluznante" con un "naive" tecnócrata del derecho como Esguerra, se requiere un "zorro fino" que no se deje. El ideal sería Néstor Humberto Martínez, pero éste sigue sin cansarse de la máquina de hacer plata. Ya es tiempo que vuelva a hacer patria.

Añadir nuevo comentario