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Miércoles Junio 29, 2022

Juan Manuel Santos no esperó hasta el último momento para anunciar su intención de reelegirse. No lo hizo en el congreso de la Cámara Colombiana de Infraestructura, un auditorio de empresarios, ni esperó su viaje a Barranquilla el sábado.

Esa decisión fue repentina: llamó a sus ministros de donde estuvieran (Aurelio Iragorri, por ejemplo, tuvo que devolverse de un consejo de seguridad en Chiquinquirá y Alfonso Gómez Méndez salirse del Congreso) para hacer un consejo extraordinario de ministros justo antes de la alocución. Como el anuncio congela la nómina del ejecutivo, solo alcanzó a nombrar a las últimas personas antes de hablar por televisión y anunciar su aspiración.

En su discurso, Santos marcó las pautas de su campaña. Especialmente mostró que ésta va a girar alrededor de las negociaciones de paz, a las que le dedicó la segunda mitad del discurso.

Estas fueron las principales características del discurso:

Instrucciones: haga click sobre el cuadro para ver una explicación. Se resaltarán los apartes del discurso donde aparezca el tema. Si no los ve en la pantalla es posible que estén más abajo.

 
Propuso reelegirse más que reelegir unas políticas
Buena parte del discurso de Santos fue en primera persona, hablando de su reelección. Además, dijo cuatro veces "Ustedes me eligieron", con lo que recordó que el candidato es él. A diferencia de Uribe, que hacía énfasis en sus políticas (especialmente en la seguridad democrática), Santos no ha logrado cuajar ningún hilo narrativo y esta vez no volvió a hablar ni de las locomotoras ni del país "Justo, Moderno y Seguro". En cambio, fue crítico consigo mismo, con lo que centró aún más el discurso en la persona y no en las propuestas.
Se presentó como candidato más que como Presidente
Cualquier Presidente que busque la reelección tiene dos papeles: el de candidato de un partido y una posición política, y el de Jefe de Estado de todos los colombianos. Aunque en el discurso recalcó la unidad y pidió dejar atrás las rencillas (con un tono de Presidente), Santos no se puso por encima de las disputas partidistas. Al argumentar la importancia de la paz o al resaltar los logros en la seguridad, indirectamente marcó una diferencia tajante entre quienes apoyan las negociaciones y quienes no, cumpliendo el papel de candidato en la orilla opuesta del uribismo, especialmente en la segunda parte del discurso que trata de la paz.
Siguió abierto a una coalición pero alrededor de la paz
Aunque Santos no mencionó a la Unidad Nacional de forma directa, sus expresiones en favor de la unidad señalaron que sigue interesado en gobernar con coalición. También dejó claro que la paz será el eje de esa eventual aglomeración, con lo que dio un paso más para darle la espalda al uribismo y en cambio le hizo un guiño a la izquierda.
Vendió una continuidad sin cambios
Santos dijo varias veces que quiere "terminar la tarea", pero nunca señaló que hubiera que cambiar el sentido de sus políticas. Es decir, presentó su reelección como un período en el que no hay que esperar grandes cambios. Por eso también afirmó que la tarea que hay que terminar va bien: reiteró la frase "hemos cumplido" en cada tema.
Le habló a la gente común
Al usar la tercera persona del plural, especialmente en expresiones como "los colombianos queremos" o "la tarea que entre todos hemos comenzado", Santos orientó su discurso hacia la gente común y trató de marcar un vínculo directo con ellos. Incluso se mostró humilde al decir que no es perfecto y que ha cometido errores y los lamenta. Como uno de sus lastres es la imagen de ser elitista y distante a la gente, ese tono probablemente marca uno de los énfasis de la campaña.

"Colombianos:

Hoy quiero anunciarles que el próximo lunes 25 de noviembre, como lo establece la ley, radicaré ante la Registraduría la carta en la que protocolizo mi interés en ser candidato a la Presidencia de la República para el periodo 2014-2018.

Lo hago porque estoy convencido de que hemos avanzado lo suficiente y que –por fin– es posible llegar a ese futuro de prosperidad y de paz que merecemos todos los colombianos. Lo hago porque cuando se ve la luz al final del túnel, no se da marcha atrás. ¡Y no vamos a hacerlo! No podemos quedarnos en la mitad del camino. Tenemos que TERMINAR LA TAREA que entre todos hemos comenzado.

Ustedes me eligieron para crear empleo. Hemos cumplido. Superamos la meta de crear más de 2 millones de puestos de trabajo, más que cualquier otro país de América Latina. Pero aún queda un número similar de desempleados, de compatriotas que buscan trabajo y no lo encuentran ¡Por ellos, por los que aún no tienen un trabajo digno, tenemos que continuar PARA TERMINAR LA TAREA!

Ustedes me eligieron para reducir la pobreza y la desigualdad. Hemos cumplido. Sacamos a millones de personas de la pobreza. Por primera vez se comenzaron a cerrar las brechas entre los que más tienen y los que menos tienen. Gracias a esto, salimos de ese vergonzoso puesto de ser uno de los países con mayor desigualdad y pobreza de la región.

Pero somos muy conscientes de que todavía uno de cada tres colombianos es pobre, y uno de cada diez vive en la pobreza extrema. ¡Demasiados! ¡Inaceptable! Y no son sólo estadísticas, no son solo cifras. Son personas, son colombianos de carne y hueso que necesitan que sigamos trabajando. ¡Por ellos –sobre todo por ellos, por los más pobres de Colombiatenemos que continuar PARA TERMINAR LA TAREA!

Ustedes me eligieron para fortalecer los resultados que habíamos logrado en materia de seguridad. Hemos cumplido. Hemos dado los golpes más contundentes en la historia no solamente a las guerrillas sino a las bandas criminales. Esa es la verdad. Los homicidios, los secuestros y otros delitos siguen bajando.

Pero que todavía falta mucho. El atraco, la extorsión y el microtráfico se han convertido ahora en nuestra prioridad. El crimen se transforma y nos exige perseverar para lograr TOTAL SEGURIDAD. ¡Por eso tenemos que continuar PARA TERMINAR LA TAREA!

Ustedes me eligieron para mejorar la calidad de vida de todos y cada uno de los colombianos. Hemos cumplido.. Estamos entregando viviendas gratis a los más necesitados. Estamos llevando agua, luz y gas a millones de hogares por primera vez. Por fin todos los niños y jóvenes del grado cero al grado once en los colegios públicos tienen educación totalmente gratuita.

Hoy hay más colombianos con acceso a la salud, con planes de beneficios que incluyen más servicios, y comenzamos a bajar, por fin, el precio de los medicamentos. Destinamos más recursos que nunca para la construcción de grandes autopistas, de las vías y la conectividad a internet que tanta falta le hacían al país.

Ahora tenemos que continuar. Tenemos que dar vivienda a muchos más colombianos que todavía no tienen. Tenemos que seguir mejorando la calidad de la educación de nuestros hijos Tenemos que lograr una justicia pronta y cumplida para todos. Tenemos que asegurarnos de que esas carreteras y esas vías y esas conexiones a internet, se ejecuten y se sigan entregando efectivamente a los colombianos. TENEMOS QUE CONTINUAR PARA TERMINAR LA TAREA

He querido acertar, he cometido también errores –que reconozco y asumo–, he tenido frustraciones. Estoy lejos, muy lejos, de ser perfecto y mucho menos lo pretendo.

Todavía nos quedan grandes desafíos, pero estoy convencido de que la forma de enfrentarlos NO ES SOLO A SANGRE Y FUEGO. Creo que los colombianos nos podemos poner de acuerdo sobre cuál es el país que queremos. Por eso dialogamos, por eso concertamos.

Hace siete años los colombianos dimos la oportunidad a mi antecesor de consolidar unas políticas de seguridad que resultaron exitosas y que hemos seguido fortaleciendo. Porque las grandes transformaciones no se logran en poco tiempo. Hoy yo quiero esa misma oportunidad para consolidar la paz y la prosperidad para el país.

Y sé que TODOS queremos la paz. LOS COLOMBIANOS QUEREMOS LA PAZ.

Un presidente que rechace la opción de hacer la paz no solo sería irresponsable sino que estaría violando el mandato de la Constitución y del pueblo. Optar por más años de violencia, por más víctimas, por más dolor para miles de colombianos, es una alternativa inaceptable. Ningún presidente en el futuro le debería decir a una madre que sacrifique a su hijo por una guerra sin fin. Porque los niños que hoy están naciendo deben ser –¡y van a ser!– LA GENERACIÓN DE LA PAZ.

Para mí era indignante que el Estado no reconociera a las víctimas y les dijera simplemente "de malas". Ya comenzamos a repararlas –llevamos más de 370 mil–, ya comenzamos a devolverles sus tierras. Pero nuestro mayor reto es que no haya más víctimas en Colombia, y para eso necesitamos terminar el conflicto.

Yo esperaba que las negociaciones fueran más rápidas y que lográramos un acuerdo al final de este año. No ha sido así. Han tardado más. Pero lo cierto es que hay progreso en las conversaciones y avances muy importantes. Por primera vez hemos alcanzado acuerdos en materias de fondo como el desarrollo rural y la participación política. La guerrilla no solo ha aceptado discutir la desmovilización, la integración a la sociedad y la dejación de las armas, sino que ha aceptado acogerse a las reglas de la democracia.

Mi deber como mandatario, mi obligación como colombiano, es NO permitir que se pierda todo lo que hemos logrado en los esfuerzos de paz, gracias –y no me cansaré de repetirlo– al valor de nuestra fuerza pública y al apoyo de mis compatriotas.

La paz –sin duda alguna– es el bien supremo de cualquier nación. La paz debe estar por encima de rencillas y mezquindades políticas. Debe unirnos en lugar de dividirnos. Por eso convocaré a todos los sectores que apoyan la paz –algunos incluso que no están de acuerdo conmigo– a que trabajemos juntos para defender lo que se ha alcanzado y para llevar a buen puerto este proceso.

Porque la paz no será la paz de Juan Manuel Santos o de un gobierno. La paz será la paz de Colombia. La paz de ustedes, con ustedes y para ustedes. Y la paz –no hay que olvidarlo– es la mejor seguridad: ES LA SEGURIDAD DEFINITIVA.

Estoy convencido de que estamos frente a UNA GRAN OPORTUNIDAD: lograr una Colombia en paz. Una Colombia que deje atrás esas cadenas de violencia, de pobreza, de desempleo, de injusticia, que nos han atado y nos han frenado durante tanto tiempo.

Quiero continuar liderando las grandes transformaciones que hemos puesto en marcha. Quiero liderar una Colombia que pase del miedo a la esperanza. Del atraso a la modernidad. De las divisiones a la unidad.

Una Colombia que piense en construir un FUTURO más que en aferrarse al PASADO.

No quiero un país dividido. Quiero un PAÍS UNIDO. Quiero una COLOMBIA EN PAZ y CON PROSPERIDAD PARA TODOS.

Buenas noches.

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Juan Manuel Santos Calderón
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2013-11-21 08:05

Si la izquierda no aprovecha estos momentos de efervescencia y calor para ser una opción digna de poder, mirad las cadenas y calabozos que os esperan (todo colombiano sabe que es esto)

Jue, 2013-11-21 07:12

Si Santos desea mejorar la infraestructura, la educación, la salud y la justicia, definitivamente debe desmarcarse definitivamente del uribismo. No creo que lo haga, pero debería hacerlo por el bien del país.

Jue, 2013-11-21 08:26

No lo sé, en todo caso es claro que continúa con la política privatizadora que tanto impulsó el uribismo.

Jue, 2013-11-21 09:26

Pero es que ese no es el punto. El punto es que entre Gaviria, Santos y Uribe no existen diferencias estructurales. De estos dos últimos, la única diferencia es el cuento con la guerrilla.

Jue, 2013-11-21 06:35

La unica mencion de las mujeres en el discurso de Santos es a las madres. Razon tiene Florance: hace 50 anos q ella llego las mujeres colombianas solo existian como madres y hoy tambien. Solo somos "reproductoras". Nuestros demás papeles en la sociedad no son visibles. La palabra "educacion" tambien brilla por su ausencia.

Jue, 2013-11-21 06:34

Veamos el panorama: Un Oscar Iván que es a Uribe lo que Medvedev fué a Vladimir Putin ( como lo dibujan los caricaturistas, un divertido muñequitro de ventrilocuo); una tercería que veo imposible (quién Clara López, al colombiano no le gusta ni la centro-izquierda menos la izquierda clásica ... aclarando sí que ella me parece superpreparada y buena persona pero este bando de machistas no creo que la eligieran ni a ella ni a Cecilia lópez que serían muy buenas presidentas; en el liberalismo no hay quien y los azules se vendieron a Uribe), un partido verde y los peñalozistas que cpon seguridad le irán con todo a la alcaldía de Bogotá ( luego de estos tres desastrosos periodos de Polo con algunos bemoles positivos en el gobierno Garzón). No hay quien, es reelegir al Gran Colombiano por interpuesta persona o seguir con el que ya conocemos ( y de paso no lo ha hecho tan mal: lo de la reparación, el problema de las tierras.Lástima la continuacion del neoclasicismo de las leyes 100,30 y TLC )

Jue, 2013-11-21 11:14

Izquierda?...cual izquierda?... si entre Polo, Verdes, Progresistas y demas se pelean desesperadamente sin tener el poder, se imagina donde llegaran a el... yo no me quiero ni imaginar. Y que vaina porque de no ser asi podrian realmente ser una opción.

Jue, 2013-11-21 05:58

Todo estaba anunciado. Lo demás es discurso. Y del discurso a los hechos hay mucho trecho. De todos modos, para bien o para mal, el próximo Presidente de Colombia será el mismo de ahora. Y si así no ocurre, eso quiere decir que Colombia está cambiando para ver una luz al final del túnel o para definitivamente caer al precipicio.

Jue, 2013-11-21 00:49
Jue, 2013-11-21 06:36

Estoy de acuerdo, hay gente buena independiente pero sin posibilidades contra Santos y Zuloaga. Triste la cosa.

Jue, 2013-11-21 10:10

Sí, porque en las campañas electorales más que cualquier otro factor, especialmente en las regiones, lo que cuenta es el dinero. Sin suficiente dinero no hay posibilidad de nada. El único caso que que se menciona como anécdota es el del Concejal lustrabotas hace 10 años, quien segun dicen unicamente gastó en la campaña $80.000.00

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