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Lunes Octubre 18, 2021

Después de que la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes le diera recientemente la razón a los promotores del referendo del agua y tumbara la modificación introducida por el gobierno al texto firmado por dos millones de colombianos, la iniciativa vuelve a empezar su carrera en el Congreso con el texto original.

Pero desde ya, el trabajo de los promotores del Referendo está dando los primeros frutos en Medellín. El viernes pasado, el alcalde Alonso Salazar anunció que implementaría el mínimo vital de agua potable, la principal batalla del referendo por el agua.

Esta es una buena noticia para los estratos bajos de la capital antioqueña, pues cada persona recibirá 2500 litros de agua gratuita al mes. Inicialmente la cobertura será para diez mil familias de estrato uno, con un costo aproximado para la ciudad de 35 millones de pesos mensuales. Pero también es un espaldarazo para los promotores del referendo que el 13 de marzo de 2008 se pusieron la camiseta para defender el agua y hoy están mostrando que la participación ciudadana sí da resultados.

El Referendo por el Agua -una de las más grandes movilizaciones que se han hecho en país- logró reunir el trabajo de 700 organizaciones. Durante casi un año, los promotores de la iniciativa navegaron los cinco principales ríos de Colombia y recogieron dos millones de firmas de ciudadanos.

Durante estos viajes, pudieron darse cuenta de la situación de muchos lugares de Colombia: en el Cauca, la pérdida de humedales es dramática pues los cultivos de caña de azúcar demandan gran cantidad de agua para su sostenimiento. En el Magdalena, la pesca ha disminuido por la contaminación del río y las personas que viven a la orilla no tienen agua potable. En todo el país, se han alterado los cauces de los ríos para extender las tierras de ganadería. Amazonas sólo tiene acueducto en Leticia, en el resto del departamento los indígenas toman agua de las quebradas, así como en Chocó. Sólo Quibdó tiene acueducto, pero es de mala calidad. Todo este panorama se suma a las basuras, desechos y aguas negras que se vierten en los principales ríos y fuentes hídricas del país.

El referendo busca consagrar como un derecho constitucional el mínimo vital gratuito de agua, es decir, la cantidad de líquido mínima necesaria para subsistir y que en caso de que una persona no lo pueda pagar, el Estado se lo proporcione gratis; la prestación del servicio de agua por parte del Estado o entidades sin ánimo de lucro; y la protección de páramos y reservas naturales que son fuentes de agua.

El argumento principal es que el agua es indispensable para la vida y por lo tanto no puede ser un negocio.

Los promotores del Referendo, autores de numerosos estudios sobre el tema de agua, saben que este recurso escasea. “Y precisamente ahí está la oportunidad para hacer negocio. Con el agua hay dos caminos: venderla o convertirla en un bien público, el Gobierno optó por venderla”, dice Rafael Colmenares, Vocero del Comité Promotor del Referendo.

Cosa distinta piensa el Gobierno que se ha convertido en el más férreo opositor del referendo. El Gobierno ha argumentado que su aprobación significaría un retroceso en los logros de las empresas prestadoras del servicio de agua, pues gracias a ellas hay un mejor nivel de prestación del servicio y mayores coberturas de acueducto, alcantarillado y aseo. Todo eso ha incidido positivamente en los indicadores de salud pública. Lea los argumentos del Gobierno.

El conflicto que se ha desatado alrededor del Referendo del Agua expresa las dos principales peleas por el agua que se están dando entre el Ejecutivo y la ciudadanía en varios lugares del país.
 

 

La pelea por el agua 1: Acueductos

En el municipio del Banco, Magdalena, en enero de este año, todo el pueblo se puso de acuerdo para protestar contra la empresa Operagua. Se tomaron la sede y con una manifestación en la que participó hasta el Obispo del pueblo Jaime Enrique Duque, hicieron sentir su descontento por las irregularidades del contrato que hizo Ministerio del Medio Ambiente con esta empresa. El agua que suministra Operagua está contaminada y la sede del acueducto está en pésimas condiciones.

Esta situación da origen a conflictos en otras regiones alrededor de la política de agua del gobierno que consiste en firmar planes departamentales de agua para asegurar que los recursos destinados al agua, no se inviertan en otro fin. Estos planes buscan llevar agua potable a regiones que no contaban con este servicio por eso se conoce como la Revolución del Agua. Hasta ahora el Gobierno ha llevado agua potable a tres departamentos.

El conflicto más común por el control del agua se da con los acueductos veredales que corresponden al 25% de los acueductos del país. En muchas regiones, sus habitantes no quieren que el agua sea administrada por empresas privadas pues aumentaría el costo del servicio. Gracias a que el Gobierno ha llevado agua potable a tres departamentos, los Planes Departamentales de Agua, que involucran empresas privadas, hay comunidades que se oponen.

A partir de la ley 142 del 94 aumentaron los costos en las tarifas de agua, pues empresas privadas o mixtas entraron a prestar el servicio. Esta ley obliga a las empresas públicas a hacer de la prestación del servicio de agua un negocio que genere ganancias. Sin embargo el gobierno defiende esta ley pues cuenta con un esquema de solidaridad que subsidia hasta el 70% de la factura para el estrato 1, el 40% en el estrato 2 y 15% en el estrato 3.

Pero según los promotores del referendo la población que vive en condiciones de pobreza extrema no puede pagar estas tarifas. Muestra de ello son las 400 mil familias a las que les cortaron el servicio de agua por falta de pago. Más de 200 mil están en Bogotá.
Para los promotores del referendo del agua el problema de la desconexión se da por el monopolio de empresas públicas y privadas que imponen precios que las familias pobres no pueden pagar.

 

La pelea por el agua 2: reservas naturales

Otro tipo de conflictos que se presentan por el agua son las concesiones que entrega el Gobierno a empresas privadas para la exploración y explotación de recursos en zonas como páramos, ríos, lagunas y humedales.

Es el caso de la minería en páramos como Sisavita, en Norte de Santander, El Almorzadero, en Santander y Cajamarca, en Tolima. A pesar de las protestas de numerosos grupos de ciudadanos, detener estos permisos para explorar o explotar minas en reservas naturales no es tarea fácil.

Por eso la iniciativa del Referendo es reformar la Constitución Política para que consagre la protección de ecosistemas necesarios para el agua y que estos se usen prioritariamente para garantizar su disponibilidad y preservación.

La mina la  Colosa se ha convertido en un motivo de pelea entre el Gobierno y la comunidad que se opone a la explotación minera en esa zona.
 

 

La Defensoría del Pueblo denunció recientemente que que 13 millones de colombianos no tienen acceso a agua potable y que uno de cada tres no tiene red de acueducto o la tiene, pero el agua está contaminada. El país tiene cifras como estás a pesar de ser la octava reserva de agua en el mundo. 

Es difícil anticipar si al final el pulso por la mejor solución para este problema lo ganarán los promotores del referendo o el gobierno. Sólo se sabrá en el segundo semestre de este año cuando se termine de debatir la iniciativa en el Congreso. Hagan sus apuestas.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2011-06-24 07:46

La ingeniería social ha probado ser pésima. Ejemplos sobran: ya en el olvido la Unión Soviética y en el presente Venezuela, Bolivia, Nicaragua.

Las elites que tienen todo resuelto planifican el mundo desde un lindo café en Bogotá o Nueva York.

Resolverá ese sueño epicureo los problemas de 20 Millones de Colombianos bajo la línea de la pobreza y 8 Millones en la extrema pobreza?

En un país Católico y religioso como el nuestro donde la falta de equidad y la corrupción son los mejores productos, que hacemos para desarrollarnos con respeto al medio ambiente?

Sólo en Bogotá MIL MILLONES de litros de aguas contaminadas POR DIA son depositados en aguas superficiales y subterráneas a vista y paciencia de todos los Colombianos que NO LUCHAN por cosas elementales como Plantas de Tratamiento de Aguas NEGRAS. Eso mismo se repite en todo Colombia....

Y nosotros pensando en sueños epícureos, parques nacionales, áreas protegidas... y cuanta paja nos venden las ONGs extranjeras....

Jue, 2009-06-11 14:14

Esto me hace pensar que la única forma de que el Gobierno no haga lo que se le dé la gana es con inicitivas populares

Mar, 2009-06-09 22:47

Yo fui una de las firmantes del referendo por el agua y siento igual que las 700 empresas y los millones de colombianos, que el agua es un derecho y que como tal, tiene que ser parte esencial de todos, desde Amazonas hasta Maicao.

A la vez, este artículo me anima y me hace pensar que sí puede haber un chance para esta iniciativa y que por las exigencias y presiones de grupos y empresas, se pueden conservar las fuentes hídricas por mucho más tiempo.

¡Pilas con las minas!

Lun, 2009-06-08 16:31

Me alegra mucho que el referendo por el agua, tan importante para Colombia y en especial para el recuros hídrico inice nuevamente su carrera en el congreso y esta vez sin manipulaciones del gobierno que pretendía utilizarlo para impulsar la presencia en las urnas de los colombianos poniendolos a votar esta iniciativa el dia del referendo reeleccionista... que manciticos no?

A Alonso Salazar felicitarlo si a medellin una ciudad tan grande solo le vale 35 millones mensuales semejante programa tan bueno de inclusión social que bueno que los demás municipios le sigan el paso y lo implementen tambien... aunque sea para ganar popularidad pero al menos benefician la gente pobre.

Que bueno que Colombia entera coja ejemplo de los paisas que si saben votar por gobernantes honestos y lideres verdaderos... van dos muy buenos sergio y alonso...

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