Menú principal

Viernes Agosto 12, 2022

 

Álvaro Uribe dio su último discurso ante la plenaria del Congreso. Duró una hora y media aproximadamente. Cuando terminó, saludó a la mayoría de los congresistas antes de abandonar el Capitolio. 
Fotos interna y portada: Presidencia de la República

Ayer Álvaro Uribe dio su último discurso de balance sobre su gobierno. Durante hora y media rescató sus logros y dio su última palabra sobre cómo ve o quiere que los colombianos vean su legado. Es interesante ver la evolución de su discurso en relación al primero que dio cuando se posesionó en 2002 y luego repitió en 2006.

Durante estos ocho años, las preocupaciones fundamentales de Uribe no variaron: la Seguridad Democrática, la Cohesión Social y la Confianza Inversionista se mantuvieron como sus ejes de gobierno. Pero los énfasis –por lo menos en sus discursos- variaron considerablemente.

Discurso 2010
Uribe discurso 712

Discurso 2006
Uribe segundo discurso

Discurso 2002
Uribe primer discurso 712

 

 

Cambio de énfasis

Cuando Uribe arrancó su mandato en 2002, además del tema de la seguridad y la recuperación del monopolio de la fuerza, habló de varias metas en su discurso inaugural, que ya para el 2010 desaparecieron de su discurso o fueron minimizadas.

En 2002, habló sobre la importancia de un ajuste fiscal. “Los más pudientes llevarán sobre sus hombros nuevas responsabilidades tributarias”, dijo el Uribe ocho años más joven. “No puede ser que nos quejemos de falta de fortaleza en el crecimiento económico y nos opongamos a impulsarlo con la tributación”, dijo en el 2006.

En el de ayer, por el contrario, defendió las gabelas tributarias que les dio a los empresarios. “Los estímulos tributarios y los pactos de estabilidad han sido tan positivos que ya nos empiezan a considerar un destino destacado de inversión.”

En su primer discurso, el presidente le dio gran importancia a la integración con los países vecinos. “Al interior de la Comunidad la mejor protección es la mayor integración”, y habló inclusive de una moneda única. “Tengamos con nuestros vecinos fronteras abiertas y cerradas. Abiertas para el tránsito de artículos y personas de bien, cerradas para la delincuencia”. En el 2006, ya planteó sus dudas sobre la integración, advirtiendo que ese sueño “seguía pendiente”. En su último discurso, sin mencionarla con nombre propio le dedicó una buena parte a echarle puyas a Venezuela, y a continuar la línea de los últimos días de prevenir que por razones económicas Santos normalice la relación con Venezuela, donde según el Ministro de Defensa, están varios líderes guerrilleros: “Para hablar sinceramente de hermandad no puede haber criminales de por medio”.

La otra preocupación inicial que se diluyó fue la lucha contra la corrupción y la politiquería. En su primer discurso, Uribe no sólo anunció el referendo con el que logró asustar al Congreso, sino que prometió que los gerentes regionales de las entidades nacionales serían escogidos por concurso de méritos. “No podemos luchar contra el clientelismo si practicamos el clientelismo”, dijo en esa oportunidad. Ese caballito de batalla quedó hundido con la reelección. En su último discurso, cuando se refirió a la corrupción lo hizo en el contexto del “control de la opinión como categoría superior de los controles fiscal, disciplinario y penal”, y la palabra clientelismo no se mencionó ni una sola vez.

En su primer discurso, Uribe habló de la posibilidad de un cese de hostilidades y de convocar la intervención de la ONU para buscar ‘soluciones humanitarias’ para aliviar el sufrimiento de los secuestrados.

 

 

 

 

Las cifras sociales

En su primer discurso, esbozó en un párrafo lo que en 2010 ocupó una buena parte de su balance y fue el tema social, que en el 2002 resumió bajo el título “las siete herramientas de equidad”: la revolución educativa, ampliación de seguridad social, economía solidaria, manejo social del campo, apoyo a las pymes, calidad de vida urbana. Frente a cada uno de estos temas, menos el urbano (donde las bandas emergentes no permiten dar un balance positivo), el Presidente dio cifras muy positivas que los expertos deberían contrastar. Por ejemplo, dijo que según el Indice Multidimensional de la Pobreza, la pobreza en Colombia es del 9 por ciento. Es decir, 35 puntos menos que el indicador oficial. Y que el coeficiente de gini, que mide la desigualdad, había mejorado levemente, cuando en realidad empeoró frente a 2002.

Curiosamente, dedicó una parte significativa de su discurso a hablar del tema de tierras y su restitución a las víctimas, un tema que solo ha ganado visibilidad desde que Juan Manuel Santos nombró a Juan Camilo Restrepo como Ministro de Agricultura. Es preocupante, sin embargo, que el caso emblemático que mencione sea el de la polémica restitución en Jijuamingdó y Curvaradó, que aún no se ha podido llevar a cabo. Y que diga que "en todas las regiones se siente que el narcoterrorismo teme entrar a adquirir tierras o a presionar a los legítimos dueños, gracias a la Seguridad Democrática y a las reformas a la extinción de dominio". Si algo ocurrió en el último cuatrienio fue la compra masiva de tierras de los desplazados.

En su discurso final, Uribe hizo énfasis en sus logros en el campo social y en toda su política de confianza inversionista, que en 2002 no ocupaba un lugar central. Durante sus ocho años de gobierno, se multiplicó por cinco la inversión extranjera. Tampoco en 2006, cuyo discurso (en buena parte dirigido a E.U. que debatía el TLC) se centró en su compromiso con defender el equilibrio de poderes y las libertades individuales, en particular la de grupos vulnerables como periodistas, sindicalistas y alcaldes.

Ayer, en este tema fue menos específico. “Deliberamos frente a la crítica, de pronto no con dulzura, pero siempre la rodeamos de garantías. Demostramos nuestra fe en la democracia, nuestro respeto al pluralismo”. Obviamente, el tema de las chuzadas y los seguimientos del DAS no fue mencionado.

En 2006, Uribe también hizo énfasis en el Estado comunitario y en la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas, un tema que volvió a mencionar ayer. Presumiblemente se refiere a la participación de la comunidad en los consejos comunitarios, donde el Presidente sostuvo un diálogo permanente con el pueblo. Y que, en sus propias palabras, fue para él “un cielo en la tierra.” “El diálogo permanente hizo un Gobierno más comprometido y menos promesero, menos ligero para decir sí, menos perezoso para disculparse con el "no se puede" y más buscador de opciones,” dijo el Presidente, a quién le quedan 15 días para entregarle la batuta a su sucesor Juan Manuel Santos.
En su discurso de ayer, le dedicó una línea, dos menos que las que le dedicó a Andrés Pastrana en el 2002.
 

 

 

Perfiles relacionados: 
Álvaro Uribe Vélez
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2010-07-21 10:27

El actual presidente de la Corte no es Sierra Porto sino Mauricio Gonzalez

Mié, 2010-07-21 09:41

Ómar, el actual de presidente de la Corte Constitucional es Mauricio González, a quien Uribe sí incluyó en protocolo inicial. Saludos

Mié, 2010-07-21 08:33

Lo importante no va ser lo que verdaderamente no hizo este gobierno que termina, es ahora donde tenemos que comprometernos a participar mas y combatir desde donde estemos contra los nuevos Uribes que se vienen a nivel territorial

Mié, 2010-07-21 08:24

No debería decirse evolución; debería decirse transformación.

Jue, 2010-07-22 09:45

Transformación, desarrollo, crecimiento, progreso, cambio, proceso, movimiento, maniobra, marcha, despliegue:todas estas palabras son sinónimos de evolución.Cómo vas a reemplazar un sinónimo por otro que significa lo mismo?

ES CORRECTO EL TITULAR.PERO SI LO QUIERES TITULAR MÁS LARGO PUES PON TRANSFORMACIÓN.Es cuestión de estilo al redactar.

Mié, 2010-07-21 23:56

Es cierto, gracias por la aclaración. No sé si ya es raro cambiarlo tan tarde, pero lo correcto habría sido transformación.

Mié, 2010-07-21 08:18

VAYA, QUE INVOLUCIÓN

Mié, 2010-07-21 06:29

Sería bueno recordar como complemento al talentoso analisis del discurso de Uribe,lo que dijo Bastenier en el Pais de España sobre el régimen que termina:"Colombia, como Dorian Grey, no quiere mirarse al espejo porque la lista de desaguisados que amojonan el segundo mandato presidencial, haría sonrojar hasta a un dictador. Enumerarlos es como una visita al museo de los horrores: más de medio centenar de diputados uribistas procesados o en la cárcel, la mayoría por conexiones con los paramilitares; espionaje telefónico del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) sobre todo el que se mueva; compra de votos a la vista del público para cambiar la Constitución; adjudicación de notarías a cambio de apoyo parlamentario; legitimación del transfuguismo masivo, como ocurrió en la aprobación de la ley del referéndum ya citado, sobre el que el Ejecutivo estudia la reforma del censo para que la cifra de siete millones y pico de votantes, mínimo exigible para que valga la consulta ".etc etc .

Mié, 2010-07-21 02:21

Espectacular análisis, a qué otro medio se le hubiera ocurrido comparar así el discurso? es genial para ver las cosas en perspectiva.

Enhorabuena Juanita!

Páginas

Añadir nuevo comentario