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Lunes Octubre 25, 2021
A pesar de que los resultados de los verdes hubieran sido considerados increibles hace unos meses, el 21% de los votos que obtuvieron parecen una derrota ante las predicciones de las encuestas.  Foto: Laura Rico Piñeres

Era una ficción mediática, dice Piedad Córdoba. Era una ilusión construida por niños en Facebook sin ningún asidero en la realidad, dicen otros. Era un invento de los encuestadores para luego destruirla en las urnas, aseguran los más paranoicos. ¿Qué era la ola verde y en qué se convirtió?

Primero, un poco de perspectiva. La ola verde sí existió. Con muy poca maquinaria, Antanas Mockus obtuvo 3.120.000 votos y pasó a la segunda vuelta. Los verdes duplicaron en un mes y medio la votación de la consulta interna del 14 de marzo. La adhesión de Sergio Fajardo fue fundamental para meterle un turbo a la candidatura verde, pero eso por sí mismo no explica el aumento de votos, pues en las legislativas Compromiso Ciudadano tan solo sacó 183 mil votos.

Los verdes le ganaron al Partido Conservador y al Liberal, al Polo y a Cambio Radical. Germán Vargas Lleras, considerado hoy como uno de los grandes ganadores de la jornada, sacó la mitad de los votos de Mockus.

La adición de Fajardo, le metió turbo la candidatura de Mockus, porque la gente sigue sobre todo a los seguidores. Sin embargo, Uribe logró quitar los ojos de la ola y ponerlos solo sobre Mockus. Foto: Laura Rico Piñeres
 
Después de que se supieron los resultados del domingo, Mockus estuvo con su familia animando a sus seguidores. Foto: Laura Rico Piñeres

El Partido Verde obtuvo la primera o segunda mayor votación en todas las grandes ciudades del país, salvo las de la Costa Atlántica donde quedó de tercero después de Petro. Es decir, que Mockus, Garzón y Peñalosa, que hace unos meses parecían un fenómeno completamente bogotano, lograron cautivar ciudadanos en todo el país.

Y Mockus se volvió triunfador después de varias debacles electorales. Hace cuatro años cuando su grupo Visionarios con Antanas se lanzó al Senado no pasó el umbral en las legislativas y su candidatura a la Presidencia con el aval de la ASI obtuvo tan solo 146.583 votos, equivalentes al 1,23% de la votación total.

Cuatro años antes, su lista de los ‘apóstoles’ ni siquiera pasó el umbral por lo cual decidió adherirse a Noemí Sanín, con quien sí fue un fenómeno de opinión importante al obtener el 27 por ciento de la votación.

En conclusión, que Mockus lograra pasar a la segunda vuelta es un triunfo, y no una derrota. Y en cierta forma, es una proeza. Lo obvio es que hubiera ganado Juan Manuel Santos en la primera vuelta. Todo esto, claro, si uno jamás hubiera visto una encuesta ni las manifestaciones en las calles.

Del lado de Santos

Lo obvio es que Santos hubiera ganado en primera vuelta porque el Presidente Álvaro Uribe lleva ocho años con una popularidad por encima del 70 por ciento, lo cual significa que por lo menos dos de cada tres colombianos sienten que hoy sufren menos que hace una década y que por lo tanto, no tendrían demasiados incentivos para cambiar. La mayoría de esos colombianos votaron de manera libre e inteligente por Santos, que les prometía seguir avanzando por el mismo camino y que además era creíble porque estaba detrás de éxitos contundentes contra la guerrilla.

Además de la popularidad del uribismo, el Presidente intervino abiertamente a favor de Santos, repitiendo la metáfora de su gallinita Doña Rumbo y sus huevitos, en conversatorios universitarios todas las semanas durante los últimos dos meses y en sus alocuciones radiales a radios comunitarias por todo el país.

Y si eso no bastaba, el aparato del gobierno le fue funcional a la campaña santista. Varios de los contratistas de Acción Social, que son muchos, concientizados de que programas como Familias en Acción y otros podrían reducirse en un gobierno más responsable fiscalmente se encargaron de contarle a los millones de beneficiarios del riesgo que corrían si no ganaba Santos.

El director del Sena le envió un correo a toda su base de datos de más de tres millones de personas alertando sobre el peligro que ‘algunos candidatos’ quieran acabar con los parafiscales justo unos días antes de que Santos le preguntara a Mockus en un debate sobre la educación técnica (financiada con parafiscales). Y luego, mostraron el video del Presidente diciendo lo mismo en clase.

En el Seguro Social se regó el chisme que a Mockus tampoco le gustaba la institución porque la gente estaba ahí ‘por palanca’.

En la Federación de Municipios, que no es del Estado pero es como si lo fuera porque maneja recursos de los contribuyentes y es uno de los principales lobbistas en el Congreso, el director Gilberto Toro reunió a toda la planta del personal (solo 300 en Bogotá) el viernes pasado y les recomendó votar por Santos ‘porque hay que cuidar la papita’ y a Sergio Fajardo no le gusta la Federación.

Estos son solo algunos casos que reportó La Silla Vacía y que se suman a los denunciados por otros medios donde desde los altos funcionarios del Estado se sembró el temor en los empleados de perder su puesto. Y todavía no se sabe por qué estaban policías pidiendo resultados de la votación en las urnas o por qué el jefe del sindicato de la Registraduría se reunió con Juan Manuel Santos el día anterior a las elecciones. 

 

La maquinaria se movió

A todo esto, hay que sumarle el hecho más relevante. Y es que en estas elecciones –como era predecible pero los medios no lo reportamos lo suficiente- volvió a operar la coalición del Frente Nacional, esta vez unido bajo la sombrilla de la U. La maquinaria del Partido Liberal unida a la maquinaria del Partido Conservador unida a la maquinaria de Cambio Radical se unieron bajo la sombrilla de la U para elegir a Santos en primera vuelta.

El pegante de esta coalición –fuera de su propia supervivencia política amenazada por la fuerza que estaba cogiendo el candidato antipolítico- fue la lógica de la Guerra Fría que aún impera en Colombia. Evidencias de que la culebra de la guerrilla sigue viva y la amenaza siempre latente del proyecto expansionista de la revolución bolivariana de Chávez calma cualquier mala conciencia producida por la deslealtad al propio partido. Uribe les dio el lenguaje y el objetivo para dar el paso, la seguridad democrática como fin último.

 

 

¿Pero, y el empate técnico?

Pero todo esto ya existía y aún así, contrariando todas las lógicas, las encuestas daban un empate técnico entre Santos y Mockus. Y en menos de ocho días, el candidato de la U le sacó 25 puntos. ¿Qué le pasó a la ola?

La explicación, por lo menos por ahora, es que Santos hizo varias cosas bien y Mockus y su campaña hicieron muchas mal.

Santos logró frenar la ola. Ante el entusiasmo creciente por la candidatura de los Verdes, Santos decidió reenfocar su campaña y volverla un plebiscito sobre el uribismo. Ligando su suerte a la de Uribe, usando los logos de la U, regionalizando la campaña, promoviendo marchas de agradecimiento al Presidente, presentándose humildemente como su continuador, imitando incluso su voz, y eliminando el Santos de los afiches, el candidato de la U logró borrar sus diferencias frente al Presidente y dejar claro que él era la mejor versión posible de Uribe. Un veinte por ciento no le creyó y votó por Vargas Lleras o Noemí Sanín, pero casi un cincuenta por ciento aceptó la versión.

Por otro lado, cuando Mockus metió en la agenda de la campaña el tema de la corrupción, donde Santos salía perdiendo pues implicaba necesariamente criticar al gobierno, la campaña de Juan Manuel Presidente hábilmente logró crear dudas sobre la competencia de Mockus para gobernar.

Una entrevista por parte de Rafael Guarín, mano derecha de Rodrigo Rivera, el director político de Santos, en la que se indujo a Mockus a decir que si la Constitución lo exigía Mockus extraditaría a Uribe, aunque preferiría no tener que hacerlo, bastó para comenzar a crear la idea de que el candidato verde no conocía realmente la ley que decía defender.

Mockus cayó y luego volvió a caer solito con su comentario de que admiraba a Chávez por haber sido elegido democráticamente. Y luego, con que era ateo, y luego con que no lo era. En fin, la campaña de quien pocas semanas antes había dicho ‘que solo los imbéciles no cambian de posición’ explotó con la ayuda de los medios estos titubeos y rectificaciones, que unidos a lo del Parkinson, crearon en muchos recien convertidos mockusianos la idea de que después de todo, elegir a Mockus era un salto al vacío.

La campaña verde, inexplicablemente, no logró sacar a relucir los logros de Mockus como administrador dos veces de la ciudad más compleja de Colombia. Ni siquiera cuando en el debate de CitiTV y El Tiempo hablaron de cultura y todos los candidatos prometieron hacer bibliotecas, Mockus cobró que él y Fajardo habían hecho la red de bibliotecas más grandes del país.

En solo un mes, Mockus perdió 20 puntos en intención de voto en Bogotá después de decir que era ateo y que podría extraditar a Uribe. En la encuesta Ipsos Napoleón Franco del 26 de abril, Mockus líderaba la intención de voto en Bogotá con el 50%. Le llevaba 19 puntos a Santos, quien registraba el 31% de intención de voto. Y un mes después, el 22 de mayo, los puestos ya habían cambiado: Mockus tenía ahora el 32% de intención de voto en la capital, y Santos el 42%. Todo el uribismo que Mockus había logrado morder en la capital, lo perdió con esas declaraciones. Y así se reflejó en las urnas el domingo.

También perdió a aquellos colombianos que vieron cómo la campaña de Santos anunciaba de frente que traía a J.J. Rendón, experto en rumorología, y a los pocos días comenzó a aparecer la campaña sucia, y Mockus no hizo nada por defenderse. En un país gobernado durante ocho años por el ‘más macho’ ver a un candidato que ponía la otra mejilla creó desconfianza en su capacidad de defender al país de una agresión mayor.

 

 

Más que errores, posturas

Los errores de Mockus le hicieron perder impulso a la ola, pero lo que verdaderamente la desinfló fueron posturas que son realmente el resultado de convicciones profundas del candidato, pero que sacaron de tajo a sectores enteros del electorado y crearon la sensación de que de pronto la ola no era tan incluyente como parecía.

Los comentarios contra Gustavo Petro alienaron a la izquierda que lo acompañaba, y ya el rumor de que era ateo había tenido mucho efecto entre los cristianos y los sectores más religiosos y conservadores (la encuesta de Napoleón Franco decía que el 53 por ciento estaría menos interesado en votar por alguien que no creyera en dios).

El comentario sobre el salario de un millón o menos de los médicos en el debate de La Silla Vacía movilizó a todo el sector de la salud en su contra, un sector que normalmente es apolítico y que en circunstancias normales quizás lo habría acompañado. Su postura en este tema no fue un error, él realmente cree en la regulación del mercado. Lo mismo su reiteración sobre la necesidad de cobrar más impuestos y hacer una reforma tributaria estructural, en lo que también cree él y cualquier economista responsable, incluidos los dos principales asesores económicos de Juan Manuel Santos.

Pero para millones de colombianos, si Mockus cree que un médico debe ganar un millón o menos y además promete en campaña subir los impuestos, ¿qué le espera al bolsillo de los que tienen menos grados?

Como alguien le dijo a La Silla Vacía, Mockus ha demostrado que “ningún candidato que no cree en Dios, admira al mayor enemigo del país y promete subir los impuestos puede llegar a la Presidencia.”

 

 

La otra cara

Y sin embargo, las mismas razones por las que a algunos no les gusta Mockus son las mismas por las que muchos otros lo siguen a ciegas. “No roba, no miente, Antanas Presidente”, gritaban el domingo sus seguidores.

Mockus a veces actúa más como un visionario o un profeta que como un político, y allí radica su mayor debilidad y también su mayor fortaleza. La fuerza de sus ideas y la transparencia de su comportamiento lo llevó a donde está pero la falta de experticia política le arrebató quizás de manera irremediable la Presidencia.

Jorge Londoño, el encuestador de Invamer Gallup, ya le había advertido a la campaña que en los barridos de varias ciudades se notaba gran volatilidad en el electorado en los últimos días y aún así la campaña no parece haber hecho nada con esa información. Incluso, teniendo la experiencia de la derrota de Fajardo que se desinfló en pocas semanas, el discurso no cambió ni las estrategias de comunicación. Ni siquiera cuando ya sabían el domingo el resultado hubo un viraje. La alocución de Mockus parecía más un ritual de un culto que la oportunidad para tender puentes con los perdedores.

Hace unos meses trajeron al consultor político mexicano Julio Madrazo, y Mockus nunca lo escuchó. Mientras Santos cuenta con algunos de los mejores consultores del Estados Unidos, como Jack Leslie, responsable del triunfo de Virgilio Barco cuando nadie daba un peso por él, y a James Carville, que puso en la Casa Blanca a Bill Clinton (sin contar a J.J.), Mockus sólo escucha un reducido grupo de asesores, ninguno de los cuales es experto en ganar elecciones. Él se guía sobre todo por su intuición cuando existe un conocimiento técnico que puede resultar valioso. La campaña no hace encuestas internas, no testea las propuestas antes. Tampoco aprovecha a la cantidad de académicos y expertos que se han ofrecido ayudarlos.

A tres semanas de las elecciones definitivas, la campaña de Mockus aún no ha hecho una oferta programática sólida para sectores específicos, ni siquiera para Bogotá en donde los tres alcaldes demostraron de sobra su conocimiento. Santos aboga por el metro, ¿y cuál es la propuesta de Mockus? La mayoría de la gente no lo sabe.

Y no es que Mockus, Peñalosa, Lucho y Fajardo no tengan una propuesta para las ciudades. Es que Mockus, para quien todas las decisiones tienen que pasar por el tamiz ético, considera que no es decente prometerle a la gente que construirá tantas casas o hará tantas rutas sin estar en el gobierno y tener en cuenta todas las variables necesarias para tomar una decisión responsable.

Por ejemplo, la campaña discutió hasta el último minuto si era ético ofrecer transporte el día de las elecciones. Mockus se preguntaba si conducir a la gente hacia el puesto de votación restringía de alguna forma su libertad de elegir.  Al final, decidieron que ofrecerían transporte así no votaran por Mockus. Pero la decisión tardó tanto en tomarse, que al final, ya las demás campañas tenían monopolizado el transporte.

En el Valle, Santos tenía buses, busetas, y taxis llevando gente, con rutas bien establecidas. Mientras tanto, la campaña verde tenía una red de voluntarios en carros particulares, muchos de los cuales llegaron a recoger votantes pero otros no. Y eso que ese fue uno de los departamentos que más plata recibió para logística el día de elecciones.

La campaña desde Bogotá no dio directivas claras sobre organización y logística en el día de elecciones, no había un plan centralizado y al final el resultado quedó en gran parte en manos de voluntarios, a los que lo que les sobraba en emoción les faltaba en experiencia en elecciones.

Aún así, la campaña logró interesar a miles de jóvenes que hasta ahora desdeñaban la política. Logró poner de moda temas como la legalidad y la decencia. Logró cuestionar prácticas tradicionales de ejercer el poder. Logró emocionar a tes millones de colombianos con un país diferente. ¿Logrará ganar?

Aún contando con que la mayoría de los petristas, de los liberales, de los noemicistas y de los vargaslleristas se dejen seducir por las ideas de Mockus, es altamente improbable que los verdes logren remontar a Santos en las próximas tres semanas. Pero se sabrá si fue imposible solo hasta el 20 de junio.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2010-06-01 15:30

...y parece que es lo único que sabe.

Mar, 2010-06-01 14:49

Excelente artículo. Sí el Partido Verde se siga comportando como el poseedor de la verdad absoluta, van a correr la misma suerte que en su época el Nuevo Liberalismo. La política hay que asumirla como una Profesión y eso implica asesores, buena preparación para los discursos y debates; planes, programas y propuestas coherentes y un lenguaje claro y directo. Mockus y su circulo intimo (los Alcaldes), tienen capacidad para volverse a levantar y seguir en la lucha, no veo en la misma tónica a sus seguidores que se están comportando con la inmediatez y el desespero de los 20 años. Los Verdes independiente de que pierdan deben ponerse en la tarea de construir Partido, pues con el partido de la U en el poder, la corrupción sigue y en 4 u 8 años las banderas siguen siendo totalmente validas. Mockus y compañía no pueden seguir haciendo campaña cada 4 años bajo un toldo diferente, pues así no queda nada.

Mar, 2010-06-01 14:54

Si Jorge, si el partido no se levanta, no solo para las elecciones sino para continuar su política aún con el gobierno. Entonces no habremos hecho nada!!

Mar, 2010-06-01 14:46

Un buen artículo muy equilibrado, sobre todo porque demuestra la cara de una derrota de dos lados muy conscientes: La derrota como tal y la ganancia. Derrota hay por los malos manejos programáticos y técnicos de la campaña. Pero no es una derrota porque con el no al referendo de la corte, gozamos la alegría de la democracia, de ser opositor u oficialista. Ganamos proque demostramos que somos muchos los que estamos en contra de las políticas sociales del gobierno. Ganamos porque a pesar de toda la maquinaria en contra, salimos a votar, salimos a expresar lo que pensamos. Mucho se gano y Mucho se perdió.

Mar, 2010-06-01 14:37

En un país de ampones, traquetos y admiración de la violencia, donde triunfan las narconovelas, un país de Jíbaros que otro representante van a votar???

Mar, 2010-06-01 15:34

Por favor, acaso ha leido todos los artículos? Aca son objetivos muestran las cosas de absolutamente todos los relacionados con el poder sin atacar a nadie realmente, aca solo está la verdad que Juanita León y su equipo encuentran con pruebas. No estan en contra de nadie, son realmente periodistas asi que respete y sino le gusta la página vayase de acá.

Mar, 2010-06-01 14:48

En qué artículo rajan de Santos. Lo que pasa es que a ud le molesta que en un diario hablen bien de Mockus. Se nota que se comió todos los videos de YouTube y enriqueció su bagaje en los Foros de EL TIEMPO.

Mar, 2010-06-01 14:27

Muéstreme un artículo que critique a Santos

Mar, 2010-06-01 14:08

Al país le sale mas caro no hacer la segunda vuelta, a mi tambien me gustaría que Mockus se retirara porque para que seguir con este juego que nos muestran de aparente democracia ... Esto esta mas comprado, y no por que JMSantos tenga tanta ventaja sobre Mockus si no porque para que lo dejaron para segunda vuelta, para no generar sospechas ? Y que creamos en la democracia que no existe en COlombia?
Yo gane el domingo pasado apoye lo que creo que necesita la gente y el Pais legalidad, repetar las normas y crear una cultura de transparencia que deverdad no nos deja salir de este subdesarrollo tan tenaz. Seguire apoyando este sueño o utopia, asi mi candidato sea terco ante sus asesores y la embarre por no querer aparentar y tratar de ser transparente ... Mockus aqui en Colombia todo es la Imagen(discursos bonitos).. aunque la publicidad de Sprite diga lo contrario.

Mar, 2010-06-01 14:00

y en ocho años por que no han hecho esos cambios?????????? a claro si los hicieron en el ministerio de agricultura con agro ingreso seguro o en el ministeio de defensa con los falsos positivos o en el das con las chuzadas o en el congreso con la parapolitica o la yidis politica.
y si los colombianos votaron para seguir el progreso que nos espera?????????

Mar, 2010-06-01 13:43

UN SIMPLE TROPIEZO NO SIGNIFICA QUE NOS DEJAREMOS CAER, QUE SE PREPAREN LOS OFICIALISTAS PORQUE LA VIDA LES COBRARÁ TODAS LAS QUE HAN HECHO

Mar, 2010-06-01 13:39

Aunque pienso que ya las cartas estan echadas, para que la realidad de hoy cambie, se requiere que el candidato de los verdes asuma posiciones, creo que nunca las tomo. Asumió una posición debil ante los ataques directos del señor Uribe, que aunque no locrean, fueron un papayazo que no se aprovecharon; lo del caballo discapacitado, debió ser aprovechado explotando la natural solidaridad que despierta el más debil, y cuando se tocaron los escándalos del actual gobierno, la posición de Antanas fue la del sumiso, brindando mucha pleitecía a Uribe, que la quizo disfrazar de respeto. Siempre se quizo paracer al presidente y eso lo llevó al fracaso. O rompes con el uribismo o te declaras como tl, si optas lo segundo, vota Santos, porque el que mas se parece a uribe es Santos y los votantes eso lo saben.

Mar, 2010-06-01 15:02

Lo que pasa es que yo creo que antanas penso que habia mucho Uribista en la ola, y por eso no ataco como debia ser a el Presidente Uribe. Bueno yo y mis teorias.

Mar, 2010-06-01 13:32

Tenemos que ser más racionales estamos muy mal acostumbrados a meter la idea de dios en todos los problemas sociales. DIOS NO EXISTE. Existe un país llamado Colombia, representado por un presidente que al final de su mandato interviene como le da su gana en política y otras fechorías más. Existe Juan Manuel Santos que utilizo toda clase de artimañas para darse como vencedor de esta primera vuelta. Existe Antanas Mockus hombre honesto consigo mismo y con el pueblo, pero su honestidad no lo llevo al cara cara de los resultados que nos anunciaron las falsas encuestas. DIOS NO EXISTE. Existe el hombre capaz de manipular, hacerse dueño del poder. Existe el hombre mentiroso, asesino, estafador, capaz de producir guerras. Si dios existiera, no habría habido un Hitler, si dios existiera no estaríamos tan llevados en este país con esta cuerda de políticos. COLOMBIANOS RACIONALES, EXISTE ANTANAS MOCKUS, este hombre puede cambiar la historia de este país! DEJEN DE SER MASOQUISTAS ¡

Mar, 2010-06-01 13:06

Yo pienso que dejan mucho que desear los asesores de Mockus, la experiencia de Peñaloza, Garzon y Fajardo ó será que Mockus no escucha, a veces es obstinado y quiere hacer lo que quiere y así no funcionan las cosas. Otra punto a tener en cuenta es el hecho de que Colombia es un país acostumbrado a estar bajo el árbol que mas sombra dé, ese facilismo desbordado, esa falta de análisis de la realidad del país, de pensar en que yo estoy bien y el resto no me interesa, el mismo tema trillado de la desigualdad social donde muchos ganan poco y pocos ganan mucho no es un tema que al pueblo lo trasnoche, al pueblo solo le interesa viajar "seguro" por la carretera no hay asunto más importante , el desplazamiento no es prioridad, menos el tema de la emergencia social, el despilfarro de los dineros públicos, agro ingreso seguro, nada, nada tiene importancia, parece que no nos doliera, eso heredamos de los delincuentes, violadores y asesinos que desembarcaron con Colón en 1492.

Mar, 2010-06-01 13:01

Con este fenómeno pasó lo que ya se veía venir, mucho twitter, mucho facebook y mucho ataque por estos medios, sumado a todo el derroche de creatividad verde utilizado en contra de Juan Manuel hicieron que los colombianos dejaran de tragar entero y no se dejaran llevar por la emoción que produce el candidato verde y reflexionaran lo que realmente es importante para el país. Es importante poner a discutir a los colombianos la constitución cuando tenemos unas reformas más urgentes por evacuar??? es necesario el incremento tributario en un país donde la evasión es el pan de cada día y siempre terminan pagando los más pobres ??? los cambios hay que hacerlos y con urgencia. No crear mas problemas, suficiente con los que tenemos. Este 30 de mayo Colombia le apostó a la seguridad, le apostó al progreso.

Mar, 2010-06-01 14:02

y en ocho años por que no han hecho esos cambios?????????? a claro si los hicieron en el ministerio de agricultura con agro ingreso seguro o en el ministeio de defensa con los falsos positivos o en el das con las chuzadas o en el congreso con la parapolitica o la yidis politica.
y si los colombianos votaron para seguir el progreso que nos espera?????????

Mar, 2010-06-01 12:55

Andreschi:

Su idea es al mismo tiempo genial y utopica. Una segunda vuelta Vargas Lleras -Santos con Vargas Lleras como representante de coalicion verde roja azul, erquilibraría mucho la balanza. Pero no creo que el Dr Mockus tenga esa grandeza y de un paso al costado. ...Si no escucha a sus asesores ni a sus compañeros de formula sobre todo al Dr Peñalosa, su propuesta queda en una utopia.

Mar, 2010-06-01 12:56

Tenemos que ser más racionales estamos muy mal acostumbrados a meter la idea de dios en todos los problemas sociales. DIOS NO EXISTE. Existe un país llamado Colombia, representado por un presidente que al final de su mandato interviene como le da su gana en política y otras fechorías más. Existe Juan Manuel Santos que utilizo toda clase de artimañas para darse como vencedor de esta primera vuelta. Existe Antanas Mockus hombre honesto consigo mismo y con el pueblo, pero su honestidad no lo llevo al cara cara de los resultados que nos anunciaron las falsas encuestas. DIOS NO EXISTE. Existe el hombre capaz de manipular, hacerse dueño del poder. Existe el hombre mentiroso, asesino, estafador, capaz de producir guerras. Si dios existiera, no habría habido un Hitler, si dios existiera no estaríamos tan llevados en este país con esta cuerda de políticos. COLOMBIANOS RACIONALES, EXISTE ANTANAS MOCKUS, este hombre puede cambiar la historia de este país! DEJEN DE SER MAZOQUISTAS ¡

Mar, 2010-06-01 13:45

El análisis de tu escrito, no lo dirijo a si te equivocastes al escribir una palabra o es que tengas mala ortografía, esas vainas no son importantes, lo fundamental es que estas exponiendo una postura filosófica y eso me gusta, pues en un país eminentemente catolico y/o cristiano, donde a los no creyente se les descrimina, es osado y te felicito, comparto tu criterio DIOS NO EXISTE y eso es lo importante.

Mar, 2010-06-01 15:43

eliecer, Gracias por tu comprensión, deberíamos ir formando el club de los ateos de La Silla Vacía

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